lunes, 13 de julio de 2009

ALTERACIONES COMPORTAMENTALES EN DOCENTES






MANIFESTACIONES DE LA CRISIS:



El viaje de mil leguas comienza con el primer paso



Lao Tse.




Continúo con la publicación del extenso y valioso trabajo llevado a cabo en la Comunidad Valenciana. Los datos estadísticos están referidos a dicha comunidad, pero opino que tienen valor en casi todo Hispanoamérica. Al final del post escribo la dirección donde pueden hallar el trabajo completo.

INTRODUCCIÓN.
Al igual que en el ejercicio de otras profesiones de servicios sociales en las que el contacto con las personas usuarias es permanente (Enfermería, Trabajo Social...), el docente es el instrumento mismo de trabajo, mediador en interacciones de enseñanza/aprendizaje dentro de un contexto que actualmente presenta mayores exigencias.

Por ello, la investigación y el desarrollo de intervenciones optimizadotas respecto a la persona del docente debe cubrir la doble perspectiva de facilitar la consecución de los objetivos educativos y el desarrollo personal del profesorado.



En nuestro trabajo hemos constado que aquellas investigaciones que aportan estudios epidemiológicos y/o explicativos partiendo de Incapacidad Laboral Transitoria (ILT) son coincidentes en lo esencial con la investigación que viene desarrollando la Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia, tanto en lo referente a la incidencia de las bajas laborales por diagnóstico psiquiátrico entre el profesorado, como en el tipo de procesos diagnosticados o en el análisis de factores causales.

Entendemos que la interpretación de los gráficos se efectúe con la cautela que exige la lectura de cualquier estadística y, en todo caso, considerando que la explicación de los hechos nunca viene dada por las cuantificaciones, sino que exige un esfuerzo añadido que fácilmente puede alejarse de la objetividad.

En este caso deberemos considerar que la valoración del incremento de la incidencia de bajas por diagnóstico psiquiátrico guarda relación con factores de análisis muy diversos y a veces contradictorios. Así, el aumento de bajas laborales por diagnósticos psiquiátrico es asociado al incremento de la conflictividad en las aulas y al incremento de las dificultades en el ejercicio de la profesión como factores generadores de tensión. Pero debemos considerar también que el aumento de personal docente de los últimos cursos posibilita una mayor incidencia y que hoy se han reducido las presiones para acceder a baja laboral por diagnóstico psiquiátrico al reducirse la carga socialmente peyorativa que tenían tales diagnósticos.

DATOS Y CONCEPTOS DE REFERENCIA.
A fin de analizar más datos, consideraremos la siguiente tabla, elaborada desde las estadísticas sobre absentismo por ILT, la cual muestra la distribución de bajas psiquiátricas por meses en Alicante y su provincia.

La uniformidad del patrón por que muestra el gráfico coincide con los datos de las Inspecciones Médicas de Castellón y Valencia y con otras investigaciones, como las desarrolladas en Málaga, Sevilla, Extremadura, Salamanca, etc. que se referencian en la bibliografía.

En ellas destaca el aumento de bajas laborales, y específicamente las de diagnóstico psiquiátrico, que se produce al avanzar los trimestres, y en especial al final del curso. La consideración de la acumulación de fatiga como factor causal se sustenta también en estos datos.
Como señalábamos la voz de alarma ya había sido dada por la OIT en 1983, y diversos estudios vienen aportando datos acerca de los factores causales y las manifestaciones del conflicto, así como propuestas de intervención preventiva que nos interesa considerar.

En el contexto valenciano, respecto a las causas atribuidas por los docentes, destaca la conflictividad con el alumnado y los conflictos con otros docentes, en los lugares 1º y 3º, que hacen referencia directa a problemas de disciplina y a enfrentamientos personales. Su proporcionalidad se muestra gráficamente en el correspondiente cuadro.

El factor agotamiento por la profesión, que ocupa el segundo lugar, se refiere a un concepto aparentemente más ambiguo, reflejando las manifestaciones de los docentes que sienten que ya no pueden dar más en la profesión, que se sienten agotados para continuar con el desempeña de sus funciones. Este aspecto merecerá una consideración especial al referirnos, posteriormente, a uno de los componentes del síndrome de burnout, el agotamiento emocional


Es obvio esperar que la conflictividad asociada a estos factores repercuta negativamente, no sólo en el profesorado, sino también en la calidad del desempeño de tareas del docente.


García Martínez, Jesús
Jefe del Servicio de Formación del Profesorado de la DGOIEPL de
la Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia
Fuente: http://www.edu.gva.es/per/docs/rlestres_1.pdf

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