miércoles, 7 de marzo de 2012

Cómo superar el estrés negativo

El estrés aparece cuando debo enfrentar una situación novedosa, eso es inevitable, pero hay muchas formas de enfrentar el problema, sin caer en un “estrés malo” ¿Podemos modificar nuestros sentimientos? ¿Y nuestros pensamientos? Los siguientes párrafos reflexionan sobre un tema, que forma parte de nuestra cotidianidad.



Superar el estrés negativo, requisito imprescindible para superar el «burnout», es posible aunque no es una tarea fácil. Exige de la persona tiempo y dedicación, pero a medio, largo plazo, merece la pena el esfuerzo. Como muy acertadamente nos indica Bucay: «La humanidad tardará mucho o poco tiempo en saberlo, pero tarde o temprano comprenderá que así como el hombre aprende a renunciar a ciertos alimentos que lo dañan, debe también aprender a renunciar a ciertas emociones que lo perjudican».

En ocasiones, la persona siente las consecuencias del estrés negativo, pero no sabe a qué achacarlas, y las atribuye a enfermedad. Angustiada acude a su médico, y este, después de realizar las pruebas oportunas, diagnostica un cuadro de estrés debido generalmente a factores psicosociales. El profesional de la medicina utiliza fármacos de la familia de los ansiolíticos o de la de los antidepresivos para aliviar los síntomas y, en los casos más graves, deriva al paciente a servicios psicológicos. La persona se siente a menudo desorientada, preguntándose si realmente será necesaria la consulta al psicólogo, ya que en nuestro país todavía no esta generalizada la utilización de estos servicios y se ve con cierta aprensión su uso.

Sin desechar esta primera opción, que es necesaria y recomendable sin ninguna duda, desde aquí se propone una alternativa complementaria, tal vez más larga en el tiempo, ya que no obtendremos un alivio rápido como el que hallaremos tomando una pastilla, pero sí más eficaz, ya que intentaremos tratar las causas y no sólo las consecuencias, en el caso de ser victimas de estresores psicosociales. Sería la opción del conocimiento: conocimiento del problema en sí mismo y conocimiento de nuestra personalidad. En dicho camino de conocimiento es necesario tener en cuenta dos aspectos previos:

- Por un lado, es importante reconocer que los problemas mentales, desde un carácter explosivo hasta la indolencia, desde la preocupación crónica hasta beber en exceso, tienen sus raíces en la biología del cerebro. Dennis Murphy, investigador del Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos y su equipo han identificado un posible “gen de la ansiedad”. Comprender que la biología está en la base de los trastornos mentales es liberador para la persona. Si tenemos dolor de espalda o cualquier otra enfermedad física no nos echamos la culpa o nos sentimos avergonzados.
¿Por qué deberíamos de sentirnos culpables y avergonzados cuando el problema es mental?

- Por otro lado, es indispensable querer salir del estrés negativo y para ello muchas veces sólo es necesario dar el primer paso. Por ejemplo, es posible que un joven ansioso y deprimido por la muerte de una persona querida, decida un día abandonar el sofá y dar un paseo por el parque. Luego empieza a hacerlo varias veces por semana. En una de las ocasiones decide coger la bici y correr un rato y tiempo más tarde se pone a correr más a menudo. Pronto comienza a comer y dormir mejor y se da cuenta de que tiene más energía y mejor aspecto. Pasado el tiempo sintiéndose más fuerte, decide comenzar estudios superiores, allí conoce a personas que lo apoyan, empieza a hacer amigos y años más tarde decide ayudar a otros que, como él hace ya tiempo, también lo están pasando mal, cambiando así su mundo completamente. Algo que comenzó con un pequeño gesto como dar un paseo por el parque puede desembocar en el exitoso afrontamiento de un trastorno y en una nueva vida.

Una vez que conocemos que nuestros síntomas son debidos al estrés negativo, que no tenemos la culpa ni debemos sentirnos avergonzados de sufrirlos, y que estamos decididos a superarlos con la ayuda de aquellos que nos quieren, dando un pequeño pero importante primer paso, ya estamos preparados para comenzar a recorrer el camino.

Este camino es único y diferente en cada caso, por lo que desde aquí se tratará únicamente de dar pistas que puedan resultar útiles para lograr la meta que nos hemos propuesto, sin pretender en ningún caso hacer una revisión sistemática de técnicas y metodologías.

Es importante conocer para afrontar el estrés negativo que existen elementos en nuestro «yo» que se hallan muy relacionados. Según Marina: «Los sentimientos modifican el pensamiento, la acción y el entorno; la acción modifica el pensamiento, los sentimientos y el entorno; el entorno influye en los pensamientos, los sentimientos y la acción; los pensamientos influyen en el sentimiento, la acción y el entorno».

De lo expuesto se desprende que cambiar el entorno en el que nos desenvolvemos, nuestras conductas o nuestros pensamientos, sería la clave para vencer nuestros sentimientos negativos.


Extraído de
La Formación en Estrés para la Prevención del Síndrome de «Burnout» en el Currículo de Formación Inicial de los Maestros
Óscar Anadón Revuelta
Estudiante de la Licenciatura en Psicopedagogía en la Facultad de Educación de Zaragoza, bajo la dirección de los profesores José Emilio Palomero Pescador y María del Pilar Teruel Melero.



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