lunes, 16 de diciembre de 2013

Modelos teóricos y explicativos del síndrome de Burnout


El síndrome de burnout, o “del quemado”, llegó para quedarse. Constituye una verdadera pandemia, y merece la atención de numerosos investigadores ¿Desde qué puntos de vista se intenta explicar el fenómeno? A continuación se explican las diversas teorías, que dan cuenta de la complejidad del tema.





Hay diversos modelos etiológicos, explicativos y teóricos del burnout propuestos a partir de las diversas investigaciones del tema. Estos modelos agrupan una serie de variables, consideradas como antecedentes y consecuentes del síndrome y discuten a través de qué procesos los trabajadores llegan a padecerlo.

A continuación explicaré las dos perspectivas teóricas sobre el burnout y seguidamente las diferentes teorías sobre las que se basan los diferentes modelos, pasando a exponer los diversos modelos que tratan de explicar el burnout, terminando con unos modelos explicativos específicamente para los profesionales docentes.

Perspectivas Teóricas
Son dos las perspectivas fundamentales para el estudio del síndrome de burnout, estas son la clínica y la psicosocial.

Perspectiva Clínica
En esta el síndrome se considera como un estado que es fruto de un fenómeno intrapsíquico derivado de una predisposición de la personalidad junto con un elevado estrés en el trabajo, explicando la aparición del síndrome de burnout debido a que los trabajadores usan su trabajo como sustituto de su vida social ya que están muy dedicados a este y piensan que son imprescindibles, por lo que ante situaciones de gran estrés si no son capaces de superarlas aparecería el burnout.

Perspectiva Psicosocial
En esta perspectiva Gil-Monte y Peiró indican que el síndrome de burnout es una respuesta ante el estrés laboral cuyas características son la idea de fracaso profesional, sentirse emocionalmente agotado y tener actitudes negativas hacia los compañeros de trabajo, influyendo en el desarrollo de este síndrome la relación de las características del entorno laboral y personales con las manifestaciones que se producen en cada una de las etapas de este.

Para la categorización de los modelos seguiré una de las clasificaciones más utilizada que es la de Gil-Monte y Peiró, en la que hay cuatro teorías diferentes que son la Teoría Sociocognitiva del Yo, la Teoría del Intercambio Social, la Teoría Organizacional y la Teoría Estructural.

Teoría Sociocognitiva del Yo         
Esta teoría defiende que las cogniciones de las personas influyen sobre lo que estas perciben y hacen, a la vez que estas cogniciones están afectadas por sus acciones y por las consecuencias observadas en los otros. Por otra parte indica que la creencia o el grado de seguridad de un individuo de sus propias capacidades establece el ahínco que el sujeto presentará para alcanzar sus objetivos.

Teoría de Intercambio Social        
Esta teoría defiende que el burnout se da cuando los trabajadores perciben que no hay equidad en sus relaciones interpersonales, por lo que los sujetos perciben continuamente que aportan más de lo que reciben a cambio de su implicación personal y el esfuerzo que ponen en la tarea.

Teoría Organizacional       
Esta teoría defiende que los desencadenantes del burnout son el clima, la estructura y la cultura organizacional, las disfunciones del rol y la falta de salud organizacional.  Atribuye una gran importancia a los estresores del contexto de la organización y a las estrategias de afrontamiento que se usan ante el burnout.

Teoría Estructural  
Esta teoría defiende que en la etiología del burnout influyen antecedentes personales, interpersonales y organizacionales, basándose en los modelos transaccionales que indican que el estrés es consecuencia de una falta de equilibrio de la percepción entre las demandas y la capacidad de respuesta del sujeto.

Modelos etiológicos elaborados desde la teoría Sociocognitiva del Yo.
Modelo de competencia social de Harrison
 En este modelo se explica como el síndrome de burnout es principalmente una función de la competencia percibida. El autor nos expone como en general los trabajadores de servicios de ayuda tienen una gran motivación para ayudar a los demás y tienen un elevado grado de altruismo, pero estos en su entorno laboral pueden encontrar factores de ayuda que facilitan la actividad o factores barrera que la dificultan. Según este modelo a mayor motivación del trabajador se dará una mayor eficacia laboral. Los factores de ayuda aumentarán su efectividad dando lugar a un aumento de los sentimientos de competencia social del trabajador, sin embargo los factores barrera reducirán los sentimientos de eficacia y consecuentemente los de competencia social dando lugar al síndrome burnout al prolongarse en el tiempo.

Modelo de Thompson
En este modelo se presentan cuatro variables que dan lugar al burnout que son las discrepancias entre las demandas de la tarea y los recursos del trabajador, el nivel de autoconciencia del trabajador, sus expectativas de éxito, y sus sentimientos de autoconfianza, indicando que en este proceso la autoeficacia ocupa un lugar esencial. El modelo nos expone como los trabajadores que tienen numerosos fracasos no pudiendo alcanzar sus metas profesionales y que tienen un elevado grado de autoconciencia de las discordancias percibidas entre las demandas y los recursos tienden a resolver las dificultades retirándose mental o conductualmente de la situación problemática, lo que supone una forma de distanciamiento. También explican como un elevado grado de autoconciencia aumenta la experiencia de desilusión, aunque por otro lado el tener unas expectativas optimistas de éxito en la resolución de las discrepancias aumenta la confianza y persistencia de los trabajadores para reducirlas.

Modelo de Pines
En este modelo se describe como el síndrome de burnout es un proceso que se desarrollará en los trabajadores que dan un sentido existencial a su trabajo y que tienen grandes expectativas, motivación y objetivos en su vida profesional debido a un proceso de desilusión al no cumplirse estas expectativas y objetivos, mientras que en los trabajadores con una baja motivación no se desarrollará este síndrome.

Modelo de Cherniss
Desde este modelo, se podría realizar una relación causa-efecto entre la imposibilidad del desarrollo de sentimientos de competencia personal por parte de los trabajadores y el burnout, ya que los trabajadores que se perciben con una autoeficacia elevada afrontan mejor las situaciones estresantes que los que no tienen esta percepción sobre sí mismos. Las experiencias de logro personales dan lugar a un mayor sentimiento de autoeficacia mientras que el no conseguir estos logros da lugar a sentimientos de baja autoeficacia y fracaso pudiendo desarrollar el síndrome de burnout.

Modelos etiológicos elaborados desde la teoría del intercambio social
Modelo de conservación de recursos de Hobfoll y Fredy
En este modelo se indica que cuando los trabajadores sienten amenaza o frustración en lo que les motiva surge el estrés y este disminuye los recursos de los profesionales influyendo de manera importante en el desarrollo del burnout.

También son importantes en el desarrollo del burnout las clases de estrategias de afrontamiento empleadas por los trabajadores ya que si estas son de carácter activo darán lugar a una ganancia de recursos por lo que disminuirá la probabilidad de desarrollo del burnout. También indica que para la prevención del burnout son necesarios recursos que ayuden a una realización óptima del trabajo y el cambio de las cogniciones y percepciones de los profesionales que tendrá lugar debido a estos recursos.

Modelo de comparación social de Buunk y Schaufeli
Este modelo explica la etiología del síndrome de burnout en enfermeros y enfermeras. En este caso el burnout tiene dos etiologías diferentes: los procesos de intercambio social con los pacientes y los procesos de afiliación y comparación social con los compañeros. Con respecto a la primera etiología, los procesos de intercambio social con los pacientes, hay tres estresores que desencadenan el burnout, que son la incertidumbre que se refiere a no saber como se debe actuar, la percepción de equidad que hace referencia a la percepción de los trabajadores sobre lo que aportan y lo que reciben en sus relaciones, y la falta de control que se refiere a la posibilidad de control por parte de los enfermeros y enfermeras de los resultados de sus acciones laborales. Con respecto a la segunda etiología, los procesos de afiliación social y comparación con los compañeros, los enfermeros y enfermeras no buscan apoyo social en situaciones de estrés, si no que evitan la presencia de compañeros y su apoyo por el temor a ser evaluados como incompetentes y por miedo a la crítica.

Modelos etiológicos elaborados desde la teoría organizacional
Modelo de Golembiewski, Munzenrider y Carter
Este modelo presenta el síndrome de burnout como un proceso en el que lo primero que ocurre es una perdida del compromiso inicial por parte de los trabajadores como una forma de respuesta al estrés laboral y a la tensión que les genera. Este estrés con respecto al burnout, da lugar en los trabajadores a fatiga y posteriormente al desarrollo de estrategias de afrontamiento que dan lugar a un distanciamiento por parte del trabajador de la situación de estrés, y este distanciamiento puede ser productivo o contraproductivo, dando lugar este último al burnout, ya que este distanciamiento contraproductivo es equivalente a la despersonalización que es la fase primera del burnout, llegando más adelante a una experiencia de baja realización personal y al agotamiento emocional.

Modelo de Winnubst
La primera característica esencial de este modelo es que el síndrome de burnout afecta a toda clase de trabajadores. El autor nos muestra en este modelo como influyen como antecedentes en el desarrollo del síndrome del burnout el clima, la cultura y la estructura organizacional así como el apoyo social en la organización. Los diferentes tipos de estructura dan lugar a culturas organizacionales diferentes y los antecedentes del síndrome varían dependiendo del tipo de estructura organizacional y de la institucionalización del apoyo social. En este modelo vemos como los sistemas de apoyo social están íntimamente relacionados con el tipo de estructura organizacional, por lo que el apoyo social en el trabajo afecta de manera importante a la percepción que el profesional tiene de la estructura organizacional y consecuentemente al desarrollo del síndrome de burnout, siendo una variable central de cara a su influencia sobre el síndrome.

Modelo de Cox, Kuk y Leiter
En este modelo se indica que el burnout se da en las profesiones humanitarias, y que el componente básico de este es el agotamiento emocional. Ante este agotamiento surge la despersonalización como estrategia de afrontamiento, y por último, como resultado de la evaluación cognitiva del estrés al que hace frente el profesional surge la baja realización personal, influyendo las experiencias de expectativas frustradas con respecto al trabajo. También podemos ver en este modelo como influye en el desarrollo del burnout lo que los autores llaman “salud de la organización", que es el ajuste entre la coherencia e integración de los sistemas psicosociales de la organización y la percepción de ello por parte de los trabajadores.

Modelo etiológico elaborado desde la teoría estructural
Modelo de Gil-Monte, Peiró y Valcárcel
Es un modelo estructural que no va referido solamente a la etiología del síndrome del burnout si no también a su proceso y consecuencias. Los autores explican el síndrome como una respuesta ante la percepción de estrés laboral que se da después de un proceso de reevaluación cognitiva en el momento en que las estrategias de afrontamiento utilizadas por los trabajadores no surten efecto contra este estrés. Para los autores esta respuesta es una variable mediadora entre el estrés percibido y sus consecuencias.

A continuación expondré ciertos modelos etiológicos, explicativos y teóricos del síndrome de burnout centrados en los docentes.

Modelos etiológicos del síndrome de burnout en los docentes
Modelo explicativo de Byrne
Este modelo se centra en el profesional docente analizando la bibliografía y correlacionando los elementos más estudiados en la literatura y las puntuaciones obtenidas en tres dimensiones que son la de cansancio emocional, despersonalización y realización personal del MBI (Inventario para la Medición de Burnout de Maslach), realizada en una muestra de docentes de diferentes niveles educativos, considerando que la ambigüedad y conflictos de rol, la sobrecarga laboral, clima de clase y la autoestima son los factores básicos del burnout.

Modelo de Kyriacou y Sutcliffe
Los autores consideran la generación de estrés como un proceso en que la valoración y las estrategias frente a las demandas que se le presentan a los docentes determinan la aparición de burnout, influyendo también la actividad diaria, los factores organizacionales y las características personales.

Modelo de Leithwood, Menzies, Jantz y Leithwood
En este modelo se exponen como causa del burnout los factores personales, los organizacionales, las decisiones de los administrativos y jefes de las instituciones educativas, así como las transformaciones en la escuela, obtenidas a partir de los resultados de sus estudios.

Modelo multidimensional de Maslach y Leiter
Termino con el modelo más aceptado por la comunidad científica en el que los autores recogen los resultados de las aplicaciones del MBI en diversos estudios realizados en la población docente. En este modelo nos explican que el burnout es una experiencia crónica e individual de estrés en relación con el contexto organizacional, incluyendo tres componentes: la experiencia de estrés, la evaluación de los otros y la autoevaluación. Las características esenciales que se proponen desde este enfoque para el síndrome de burnout, considerado como un síndrome psicológico, son el cansancio emocional, la despersonalización y la baja realización personal apareciendo en este orden. Influyendo también en el desarrollo del burnout en los docentes su propia conducta, la percepción que tienen sobre los alumnos, la conducta de estos y sus resultados.


Extraído de:
La prevención y el afrontamiento del síndrome de burnout en los docentes de Educación Primaria
Autor: Francisco Andrés Tudela Carrillo
Universidad Internacional de La Rioja Facultad de Educación

jueves, 5 de diciembre de 2013

Presencia de Burnout en un docente


Existe un malestar en la docencia que debe ser objeto de preocupación de los responsables políticos del sistema educativo ¿Cuáles son los docentes más amenazados? ¿Qué dimensiones se reconocen en el Burnout? ¿Qué factores actúan para facilitar la aparición del malestar?


Los recientes 20 años se han caracterizado por un ritmo de vida cambiante y acelerado, con un incremento pronunciado de las exigencias laborales. Esto responde a los requerimientos de la economía y demandas de la sociedad en general. Las personas insertas en este sistema se ven obligadas a satisfacer dichas demandas y adaptarse a las nuevas condiciones.

Las condiciones laborales deficientes son una amenaza para el trabajador, dado que entonces no están con la seguridad y protección necesarias, provocando enfermedades laborales. Así mismo, el no permitir que tengan injerencia y algún nivel de control sobre su trabajo, influye en el aumento del nivel de tensión psicológico del trabajador.

En general los más vulnerables a padecer este síndrome son aquellos profesionales que se caracterizan por un buen desempeño, son comprometidos con su trabajo y tienen expectativas altas sobre las metas que se proponen.

Usualmente este tipo de personas realiza reconocidos aportes dentro de la organización o institución. Sin embargo, cuando el resultado de su gestión no cumple las expectativas propias ni la de sus clientes y la organización no es capaz de entregar el apoyo necesario, estas personas se ven expuestas a un nivel alto de estrés y frustración. Si esto sigue un curso crónico, finalmente se termina deteriorando su capacidad para lograr desempeñarse adecuadamente y las condiciones son óptimas para el desarrollo del Burnout.

Desde finales de la década de los setenta, este síndrome ha suscitado gran interés tanto el ámbito organizacional, como en el académico. La mayor parte de las investigaciones hechas sobre el tema han utilizado como instrumento de medición el Maslach Burnout Inventory (MBI) desarrollado por Maslach y Jackson. Este instrumento asume que el Burnout es un constructo compuesto por tres dimensiones llamados Agotamiento Emocional, Despersonalización y Realización Personal. En la actualidad los profesionales dedicados a la docencia se encuentran en un riesgo constante ya que el Burnout es un síndrome específico del estrés asociado a profesiones que requieren estar en contacto con relaciones interpersonales demandantes según el estudio realizado por el Colegio de Profesores A.G., en conjunto con la Universidad Católica Chilena. El origen de este es atribuido principalmente a la sobrecarga laboral y al hecho de ser blanco recurrente de agresividad por parte de autoridades, compañeros, padres de familia y alumnos. Esto llevaría a los profesores a mostrarse irritables e intolerantes, lo que además de deteriorar la relación con los alumnos, se traduciría en ausentismo reiterado y aumento en el pedido de licencias médicas

Por otro lado, los estudios que han abordado este fenómeno entre los profesores proviene desde el ámbito de la psicología, por lo que contribuir con una investigación desarrollada en los docentes resulta un desafío y una puesta de entrada para emprender este fenómeno desde la mirada pedagógica.

Planeamiento del problema
La cultura está dotada de múltiples agentes educativos como lo son los medios de comunicación, la familia, las instituciones sociales, entre otros; sin embargo, la institución escolar y aún más los profesores son considerados en ocasiones como los principales responsables de los logros educativos de la sociedad.

Es así como al docente se le otorga una de las principales funciones para la conservación y mejoramiento de la sociedad, es decir, la transmisión del conocimiento a las futuras generaciones con el fin de que puedan conservarlo y utilizarlo para el progreso de la sociedad y el desarrollo integral de cada persona.

El desarrollo tecnológico y científico de la educación no ha significado para el docente una suficiente mejora en el desarrollo de su función, sino que el desconcierto ante la falta de métodos eficaces, el incremento acelerado de las demandas, la insuficiencia de recursos y medios para responder a las mismas.

Todo ello, unido a un descenso en el reconocimiento y apoyo social, hacen de la profesión del docente una tarea compleja, contradictoria y escasamente valorada, lo cual agrava un problema que lleva cierto tiempo preocupando a la comunidad científica y a la sociedad en general, este problema es el malestar físico, psicológico y emocional del docente.

Cuando múltiples estresores son encontrados en la situación de enseñanza continua, sin solución, se da una serie de reacciones que daña seriamente la habilidad del profesor para ejecutar su trabajo, los sentimiento de éste se vuelven negativos, se desarrolla una actitud poco positiva, se pierde el interés con los alumnos, compañeros, autoridades, padres de familia, con el trabajo, aumentan las enfermedades físicas y mentales, así como el ausentismo y en ocasiones el consumo de drogas y alcohol.

Cuando se presentan estas conducta los profesores se describen a sí mismos como “consumidos, vacíos y quemados” (Gold). Si el malestar del docente se prolonga en el tiempo da lugar a un síndrome conocido como Burnout, el cual además puede ser contagioso (desde una perspectiva social), es decir, cuando hay en la institución educativa profesores insatisfechos y deprimidos, los demás pueden llegar a estarlo con mayor probabilidad.

Los docentes juegan un rol determinante en la efectividad del proceso enseñanza- aprendizaje, por lo que resulta imperativo identificar los factores que afectan directa e indirectamente su desempeño profesional.

Variable
La variable fue el síndrome de Burnout. Es el estado de agotamiento físico, emocional y mental causado por involucrarse por largos periodos en situaciones emocionalmente demandantes, establecen que el Burnout está compuesto por tres factores; Agotamiento Emocional, despersonalización, falta de logro personal.

a) Agotamiento Emocional
El contexto laboral se refiere a la percepción que la persona tiene cuando su facultad de sentir o sensibilizarse se disipa o disminuye. El agotamiento emocional se caracteriza por la sensación de encontrarse vacío y falto de energía. De acuerdo a los datos obtenidos se demuestra que los docentes presentan un nivel alto de Agotamiento Emocional, en referencia a los rangos ya preestablecidos en el instrumento de evaluación

b) Despersonalización
Este factor alude al intento de las personas que proveen servicios a otros, de poner distancia entre sí misma y al usuario por medio de ignorar activamente las cualidades y necesidades que los hace seres humanos únicos, existe una tendencia marcada de percibir o pensar en otros como cosas u objetos, con un comportamiento insensible, en otras palabra, los individuos se sienten que no se desempeñan tan bien como lo hacían en un comienzo y con una autopercepción de endurecimiento emocional.

c) Falta de Logro Personal
La falta de logro personal en el trabajo se caracteriza por una dolorosa desilusión e impotencia para dar sentido al mismo. Se experimentan sentimientos de fracaso personal, la impuntualidad, la abundancia de interrupciones, la evitación del trabajo, el ausentismo y el abandono de la profesión y una generalizada insatisfacción, lo que describe al nivel alto de falta de Logro personal en docentes de acuerdo a los datos obtenidos.



Extraído de:
Presencia de burnout en docentes de una escuela secundaria
Enrique Navarrete Sánchez
Universidad Autónoma del Estado De México
María del Carmen Farfán García
Universidad Autónoma del Estado De México

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