lunes, 15 de junio de 2015

Ambientes de aprendizaje

El problema del “Estrés malo” no afecta solo a los docentes, también los alumnos pueden verse involucrados ¿Cómo afecta a los estudiantes de carreras docentes, el clima escolar? ¿Cómo se favorecen los aprendizajes?


La institución y los docentes son parte de los factores desencadenantes del estrés porque los llamados estresores o factores estresantes son cualquier estímulo externo o interno (físico, acústico, somático y sociocultural), los cuales afectan en el equilibrio dinámico del organismo (homeostasis).

Establecer un ambiente favorable para el aprendizaje de los estudiantes es base para evitar las amenazas latentes. El clima escolar puede valorarse mediante diversos indicadores: están las relaciones sociales entre formadores de docentes y docentes en formación, los sentimientos de aceptación, reconocimiento y de rechazo. Un clima escolar favorable induce a una convivencia más fácil y permite abordar los conflictos en mejores condiciones. Es un factor que incide en la calidad de la enseñanza que se imparte. Las características personales, la conducta tanto del profesor como de los alumnos, y la dinámica de la clase, confieren un peculiar tono o clima propio dentro del aula.

Los aprendizajes son favorecidos cuando ocurren en un clima de confianza, aceptación, equidad y respeto entre las personas; cuando se establecen y mantienen normas constructivas de comportamiento y cuando se presenta un espacio de aprendizaje organizado y enriquecido que invite a indagar, compartir y a aprender. Un buen ambiente se caracteriza porque los alumnos se sienten valorados y seguros, saben que serán tratados con dignidad, que sus preguntas, opiniones y experiencias serán acogidas con interés y respeto.

El equilibrio entre la implantación de normas indiscutibles y necesarias para la enseñanza-aprendizaje son base. La tolerancia y flexibilidad, cuando no afectan a la buena marcha de la clase, constituyen el núcleo fundamental que facilita un clima de aprendizaje y dedicación al estudio.

En la escuela normal, el perfil del formador de docentes está constituido por un conjunto de competencias que integran conocimientos, habilidades y actitudes compartidas genéricamente por todo el profesorado, mismas que ponen en juego para generar ambientes de aprendizaje para que los estudiantes desplieguen las competencias requeridas para la vida. Independientemente de las competencias genéricas referentes al dominio de contenidos, preparación de la enseñanza y organización del contenido en función del aprendizaje del alumno, está la competencia genérica de establecer un ambiente favorable para el aprendizaje de los estudiantes.

El profesor crea un clima de respeto en el aula a través de la forma en que se relaciona con los alumnos. Cuando un formador de docentes establece un ambiente favorable para el aprendizaje, los indicadores de su desempeño contienen varias características: actúa con tolerancia y respeto hacia los alumnos; genera relaciones de respeto entre los alumnos; proporciona confianza a los alumnos para participar en la clase; crea un ambiente propicio para la enseñanza; motiva un clima donde las normas de convivencia son claras para todos; aborda de manera afectiva y respetuosa el incumplimiento de las normas; propicia la empatía en la clase; propicia la formación de valores pro-sociales; incorpora acciones focalizadas en alumnos de alto riesgo; establece acciones universales de colaboración y sinergia en el aula; origina una política de convivencia escolar con los alumnos y, principalmente, actúa de forma asertiva ante agresiones psicológicas o morales en la clase, porque las numerosas leyes, reglamentos y acuerdos concertados parecen estresar a los estudiantes.



Extraído de:
EL ESTRÉS ACADÉMICO Y SUS TENSIONES EN LA ESCUELA NORMAL;
EQUILIBRIO ENTRE DEMANDA Y RESISTENCIA
Francisco Nájera Ruiz
Escuela Normal de los Reyes Acaquilpan


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