miércoles, 21 de enero de 2015

Problemas de estrés en docentes de secundaria



La profesión docente como la mayoría de las actividades sociales y humanas genera cierto grado de estrés, el estrés es una reacción de diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada, por lo que ser docente en secundaria mantiene un nivel considerable de factor estresante mermando la salud física y mental.

El estrés al ser una respuesta natural y mecanismo de defensa frente a altos índices de exigencias, por ejemplo laborales, puede desencadenar patologías que trastornen la calidad de vida de los seres humanos, tanto a nivel físico como psicológico.

Los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2002 sobre la necesidad de calidad de vida en el trabajo han puesto en evidencia la relevancia del estrés laboral como un problema de salud pública, donde las profesiones con relación social (docencia y salud), generan mayor nivel de estrés laboral debido a la interacción con individuos de culturas y contextos diferentes.

“Sabemos que 50 por ciento de las muestras tienen una relación directa con conductas humanas, y aun así dedicamos poco tiempo a hacer investigación y a poner en práctica programas relacionados con ellas,” afirma Satcher, quien es Secretario de Salud de Estados Unidos. Los médicos y los psicólogos coinciden en que el manejo del estrés es una parte esencial de los programas para prevenir la enfermedad y promover la salud.

Para Extremera “la docencia perjudica seriamente la salud, la enseñanza es una profesión que puede llegar a padecer altos niveles de estrés, incluso por encima de otras profesiones”. El exceso de demandas y exigencias no sólo académicas o burocráticas sino también emocionales junto con limitados recursos personales o materiales para afrontarlos puede producir este estado psicológico negativo en el docente por lo que es un verdadero conflicto para las personas que interactúan con el profesorado.

Se considera que la aparición del estrés laboral dentro del contexto educativo se debe a factores múltiples, incluyéndose aspectos a nivel organizacional como por ejemplo conflictos con compañeros, escasez de recursos materiales, espaciales o personales, falta de reconocimiento social del docente, ambigüedad y conflicto de rol, presiones de tiempo, atención a la diversidad, entre otros. A nivel interpersonal, la falta de motivación de los estudiantes, conductas destructivas, padres poco comprensivos o colaboradores. De forma personal cuando hay expectativas laborales no cumplidas, autoestima dañada o introversión, todos estos factores pueden aumentar el estrés laboral en docentes de secundaria.

Oblitas sostiene lo siguiente: “A nivel mundial uno de cada cuatro individuos sufre de algún problema grave de estrés, mientras se estima que en las ciudades 50% de las personas tienen algún problema de salud mental de este tipo. El asunto es grave porque el estrés es un importante generador de patologías”. Por lo anterior, la actividad docente entra como candidata para presentar altos índices de estrés.

Por consiguiente, el problema del estrés está presente en todos los medios y ambientes, uno de los ámbitos más afectados es el laboral. Se presume que 70% de los trabajadores admiten sufrir algún tipo de estrés excesivo Oblitas .

Argumentando el factor estrés en secundaria, Jiménez refiere que “uno de cada cinco docentes sufre el síndrome del “profesor quemado” y 39% de ellos muestra indicadores clínicos de estrés grave”, “el informe Cisneros IX concluye que casi la mitad de los docentes están expuestos a algún riesgo psicosocial, sobre todo estrés, al síndrome del “profesor quemado” y mobbing, basándose en entrevistas con 2,200 profesores de Educación Infantil, Primaria y Secundaria de 237 centros de enseñanza pública de la Comunidad de Madrid”.

Extremera ha encontrado un patrón bastante constante hallándose una mayor prevalencia de síntomas de Burnout entre los docentes de secundaria que los de primaria o infantil, los docentes de secundaria suelen informar menores niveles percibidos de realización personal y mayor distanciamiento emocional o despersonalización que sus colegas de primaria.

Se considera que el estrés psicológico influye en demasía en la actividad del profesorado e influye en la enfermedad física cuando la persona experimenta estrés en el organismo, por lo que los profesionales docentes tienen niveles de sintomatología que los confirma como trabajadores de alto riesgo no sólo para experimentar manifestaciones físicas, sino también psicológicas y sociales.

De acuerdo con Extremera, los docentes informan con frecuencia dolores físicos de espalda y cuello, problemas de voz, dolores de cabeza, resfriados y gripes, pérdida o exceso de apetito y problemas de sueño; entre los de tipo psicológico señalan síntomas tales como sensación de poco tiempo para uno mismo, un estado de apresuramiento continuo, sentimiento de cansancio mental, dificultades de memoria y concentración e irritabilidad fácil, siendo informados en menor frecuencia los síntomas sociales.

Asimismo, Jiménez indica que el estrés reacciona en el corazón, los pulmones, el sistema nervioso y otros sistemas fisiológicos son obligados a trabajar más. El cuerpo humano no está diseñado para trabajar a gran velocidad y por ende se presenta la patología biológica y psicológica en el maestro de secundaria sin importar los años en servicio o contexto cultural en que se desenvuelve.

Reyes en su investigación “¿Estrés en docentes de secundaria?” con una muestra representativa de 1117 docentes, 104 directivos, 74 escuelas secundarias generales y técnicas del sistema federalizado, a través de una muestra de la región centro, sur, norte y sierra del estado de Chihuahua, México; aplicó un cuestionario con el objetivo de identificar el grado de estrés de los directivos y docentes, dando los siguientes resultados:

Queda manifiesta la coexistencia de fuentes de presión en el trabajo directivo, docente y del personal de apoyo, que por su efecto acumulativo y permanente generan implicaciones en la salud; la sobrecarga del trabajo y la falta de tiempo para solventar las múltiples responsabilidades que se han ido acumulando sobre el profesorado, conlleva la razón fundamental del agotamiento y malestar docente.
Por lo tanto, la existencia del estrés laboral en los profesionales del nivel secundaria está aumentando y podría generar en un futuro padecimientos físicos y psicológicos que afecten la calidad educativa de nuestro país.

Mientras Oblitas indica: El estrés se vive y es manejado de forma diferente por las mujeres y los hombres pero las primeras son quienes más lo padecen. Por lo general, cuando las mujeres se encuentran en situaciones estresantes, no comunican y se atribuyen la culpa de lo sucedido. En ellas, el estrés suele manifestarse por medio de depresión y trastornos en los hábitos alimenticios. Por su parte los hombres tienden a manifestar el estrés ya sea mediante pláticas entre amigos o situaciones externas, con violencia y abuso del alcohol y drogas, siendo uno de los indicadores importantes en el hombre la impotencia sexual.

Por lo que el autor de la presente considera que existe una variabilidad entre el género docente ya que sus efectos secundarios son diferentes, afectando la calidad de vida profesional en medidas distintas.

Asimismo, Piñuel refiere que: Las mujeres, [son] más afectadas que los hombres según el informe, los riesgos laborales de tipo psicosocial afectan más a las mujeres que a los hombres, un 49,1 frente a un 44,8%, respectivamente, y son más frecuentes en los docentes de Bachillerato, donde sufren estos riesgos 53,2 y 55,6% de los docentes, respectivamente. La incidencia de los riesgos psicosociales aumenta con la antigüedad de los profesores, ocasionan en los docentes dolores musculares, fatiga, trastornos del sueño y dolor de cabeza.

Conclusiones
Se considera que el estrés en niveles altos al presentarse tanto en hombres como en mujeres en actividad docente detona dificultades físicas, mentales y sociales por lo que es verdaderamente importante regularlo mediante una inteligencia emocional que permita fortalecer un estado de salud sano para poder desempeñar la profesión adecuadamente.

Se concluye que, a mayor inteligencia emocional en docentes de secundaria, menor estrés laboral y por ende mejor desenvolvimiento laboral y calidad de vida física, psicológica y social.



Autor: Armando Rodríguez Muñiz.
Extraído de
Conexión Revista Académica

martes, 13 de enero de 2015

¿Cómo se manifiesta el Burnout?

¿Cómo se manifiesta el síndrome de burnout? ¿En qué aspectos podemos observarlos? ¿Qué significa el “Agotamiento emocional”, la “despersonalización” y la “reducción de la realización personal”?

Para la construcción del devenir del malestar docente se realizó la búsqueda de información en diversos sitios de la web. Los hallazgos generados de dicha búsqueda muestran que esta problemática ha sido estudiada en el resto del mundo, específicamente en España, Argentina, Chile, Canadá, etc. Países en los cuales la condición psíquica de los docentes pasa a ser considerada un riesgo laboral y por ende es una causa legal de retiro laboral; sin embargo, en nuestro país la investigación resulta incipiente y contradictoria; por un lado, debido a la metodología de abordaje y por otro, a la falta de sistematización de las investigaciones y hallazgos, los cuales quedan a nivel exploratorio y descriptivo. Cabe aclarar que la información encontrada corresponde a los primeros niveles de abordaje en la investigación y en la mayoría son de corte cuantitativo, derivado de la aplicación del Inventario Bournout de Malasch (M.B.I.); en éste se realiza una evaluación tridimensional, pretendiendo diagnosticar el probable surgimiento del Síndrome de Burnout (SB) desde un punto de vista psicosocial, considerando que la manifestación encontrada es resultado de un proceso de readaptación del profesional ante las circunstancias adversas que se le presentan y que termina por evidenciarlo con un mal reajuste en sus reacciones de actividades asumidas. Estas tres áreas de evaluación son: agotamiento emocional, Despersonalización y falta de realización personal.

El Agotamiento Emocional se refiere a un desgaste en el plano físico y psicológico, que presenta una disminución de fuerza afectiva y el aparecimiento de debilidad de estimación, provocando una grave alteración que sufren todos los recursos emocionales que tiene el profesional por hacer frente a las descargas del exterior y que por lo mismo le conlleva al surgimiento de sentimientos negativos hacia sí mismo sobre su aptitud y su relación a los servicios que ofrece.

La Despersonalización es la actitud mecánica, distante, negativa y fría que llega a tener un profesional en el contacto interpersonal, ya sea con los beneficiarios receptores de sus atenciones o con los mismos compañeros de trabajo. Percibe que las demandas laborales son muchas, que las relaciones personales terminan por ser agobiantes debido a sus tareas excesivas.

Finalmente, la Reducción de la Realización Personal se refiere a la aparición de otros tipos de sentimientos negativos que de igual forma son personales, esto es, que existe la presentación en el individuo de autopercepciones de inferioridad, de ciertos complejos, de sentir un encasillamiento de realizaciones y una desaparición de superación profesional dentro del propio ámbito laboral; ello significa que deja de haber o de sentir motivación alguna en su labor y lo imposibilita para así desarrollar de manera efectiva su función o tener una realización de progreso en el trabajo.

La autopercepción del profesional va haciéndose cada vez más devaluativa y le sucede una sensación pesimista en cuanto a su relación de trabajo y a su desempeño; por lo que empieza a mostrarse a disgusto consigo mismo y con su quehacer laboral hace. Por ende, hay la aparición de sentimientos de desaliento o de desilusión que sobrecogen al profesional; de pronto percibe que las metas que se había propuesto no se han realizado de manera cabal o se han dado parcialmente y que las expectativas que tenía respecto a su trabajo no son acordes a la realidad laboral, al contrario, están muy lejanas, por eso mismo, sus aspiraciones van haciéndose cada vez menos; de ahí que se vaya originando en él autopercepciones que van a explicar cierta decadencia en su relación laboral, cuando el profesional nota que su deficiencia va siendo más palmaria empieza a asumir un mecanismo de negación, que se da a través de la aparición de actitudes serviciales y de sobre interés tratando de disimular una funcionalidad excesiva en su ejercicio de trabajo, actitud que no siente sinceramente. Así mismo, surge una disconformidad del plano personal y del ámbito laboral con la función de profesional, dándose el hecho de que existe una discrepancia entre las perspectivas a alcanzar y lo que en realidad ocurre; es decir, el profesional al desempeñar su rol de trabajo se da cuenta de que las condiciones y los logros de realización buscadas son mínimas y las responsabilidades y obligaciones son máximas, dándose entonces por enterado de que todo estas limitaciones son desavenencias para lograr una aptitud, una capacidad, una destreza y una suficiencia laboral que había sido idealizada.



Extraído de:
De la catástrofe silenciosa, al malestar docente
Autores
Susana Martínez Ávila / Janet Serrano Díaz / Reyna Amador Velázquez
Publicado en Rudics Revista Universitaria Digital de Ciencias Sociales
Universidad Autónoma de México

lunes, 5 de enero de 2015

¿Cómo mejorar el problema del burnout docente?


Las autoras afirman “Sin pretender ser ingenuos, es evidente que todo ello tiene un trasfondo político, por un lado .. tener a merced del gobierno la voluntad de la Maestra; y por otro, al seguir las recomendaciones internacionales del Banco Interamericano de Desarrollo, del Organismo para la Cooperación se obtendrán préstamos importantes … mientras eso sucede seguirá siendo el profesor objeto de saña, crítica, desprestigio, violencia y demás situaciones que lo llevan a presentar malestar docente, estrés y bournout, con sus respectivas consecuencias en el aula” Luego dan una respuesta a ¿Cómo superar esta problemática?


Es importante recordar la historia de la educación en México, al menos respecto a política pública, los problemas de reprobación no son nuevos, basta con señalar que hace casi 20 años en México se realizó el primer examen público de conocimientos a maestros y alumnos. Los resultados evidenciaron que ambos habían reprobado; al respecto, Guevara Niebla publicó parte de la investigación con el título “México: un país de reprobados”. La investigación ponía en evidencia un problema que se suscitaba en forma cotidiana sin ruido ni testigos en las aulas: los niños no aprendían lo que debían aprender y los maestros no enseñaban lo que debían enseñar, pero nadie se quejaba ni la educación era materia de preocupación pública. En la actualidad los resultados no han cambiado de manera significativa; sin embargo, la opinión respecto a los resultados de Pisa, Enlace y Talis, se han transformado, siendo seriamente cuestionada a la educación y a los docentes, que a decir de Guevara Niebla hemos pasado de la catástrofe silenciosa al escándalo educativo. Sin pretender ser ingenuos, es evidente que todo ello tiene un trasfondo político, por un lado, golpear al único sindicato más grande de Latinoamérica y con ello tener a merced del gobierno la voluntad de la Maestra; y por otro, al seguir las recomendaciones internacionales del Banco Interamericano de Desarrollo, del Organismo para la Cooperación se obtendrán préstamos importantes y tal vez con ello se podrá invertir en educación para mejorar la calidad educativa; mientras eso sucede seguirá siendo el profesor objeto de saña, crítica, desprestigio, violencia y demás situaciones que lo llevan a presentar malestar docente, estrés y bournout, con sus respectivas consecuencias en el aula.

¿Cómo superar esta problemática? De acuerdo a Guevara Niebla se necesita un cambio estructural; es decir, un cambio que modifique la distribución de poder de decisión entre los actores del sistema educativo que son maestros, alumnos, padres de familia, autoridades educativas y ciudadanía en general […]. La premisa debe ser otorgarle poder al maestro y a la escuela. Hasta hoy el maestro es un operador y la escuela es una suerte de taller en donde se cumplen regulaciones y órdenes que provienen del exterior. Calendarios, horarios, planes, programas, métodos de enseñanza, sistemas de gestión escolar, recursos financieros, plazas, todo esto —y más— se decide fuera de la escuela. El poder se halla concentrado en la SEP y en el SNTE que cogobiernan la educación en todo el territorio nacional24, en la medida que realmente se centre el poder y la autonomía en la escuela será probable disminuir la problemática, siguiendo a Gilberto tenemos un maestro y una escuela despojados de todo poder. ¿Cómo exigirle rendimiento de cuentas a sujetos que no deciden su materia de trabajo? ¿Por qué hacerlos responsables de cosas que ellos no deciden? De hecho, su condición de desposeimiento es lo que explica la falta de motivación que existe entre las masas magisteriales para llevar a cabo las directivas que reciben del centro. La escuela, , debe transformarse, reconvertirse en una entidad con alto grado de autonomía (como lo recomienda, por cierto, la OCDE), lo cual supone desmontar el aparato escolar absolutamente centralizado que hoy tenemos25.

Para cerrar este ensayo cabe señalar que son pocos los estudios que existen en el país con respecto al docente y su salud. Nos queda claro que tanto para el gobierno, el sindicato y la Secretaría de Educación, el SB parece ser un problema poco importante o inexistente. De tal forma que las exigencias cada día son mayores y el docente tiene que hacer frente a ellas capacitándose, pero para estudiar un posgrado, como alternativa de superación profesional, tendrá que buscar horarios que no interfieran con su actividad docente, por lo general, los fines de semana. Lo que conlleva a descuidar los hábitos alimenticios, suprimiendo periodos de descanso y sueño reparador, lo que predispone a un estado de tensión, estrés y cansancio, limitando la actividad social y familiar, así como el buen desempeño en todas sus actividades.

Por último, es importante señalar que el Bournout es una problemática que el docente no ha gestado en su acción pedagógica, son el conjunto de condiciones que lo enferman, además de hacerle sentir culpable por situaciones en las cuales él de manera directa no tiene injerencia, con la culpabilidad asumida y con desesperanza aprendida . Vive un gran sector de la población docente entre incertidumbre, penurias y dolor, enfrenta una responsabilidad que no le corresponde y entonces la catástrofe silenciosa sigue y deviene callada y sórdidamente en malestar docente.




Extraído de:
De la catástrofe silenciosa, al malestar docente
Autores
Susana Martínez Ávila / Janet Serrano Díaz / Reyna Amador Velázquez
Publicado en Rudics Revista Universitaria Digital de Ciencias Sociales
Universidad Autónoma de México

lunes, 22 de diciembre de 2014

Facetas del Síndrome de Burnout


El Síndrome de Burnout es mirado bajo distintas facetas ¿Cuáles son? ¿Qué significa el “Agotamiento emocional”? ¿Y la despersonalización? ¿En que consiste la “baja realización personal”?

En concordancia con los sistemas de evaluación se han reconocido tres dimensiones dentro del síndrome del burnout.

Agotamiento emocional.
El agotamiento emocional está caracterizado por la situación en la que los trabajadores perciben que ya no pueden dar más de sí mismos a nivel afectivo. Se evidencia la disminución y pérdida de recursos emocionales, la persona siente estar emocionalmente agotado y exhausto debido al trabajo que realiza, al contacto diario que mantiene con personas a las que hay que atender como objeto de trabajo: pacientes, alumnos, etc., a este sentimiento de escasez de recursos, de entusiasmo y falta de energía se adiciona el de frustración y tensión en los trabajadores que sienten que no dan mas.

El “Agotamiento emocional se define como cansancio y fatiga que puede manifestarse física o psíquicamente o como una combinación de ambos. La persona siente que ya no puede dar más de sí misma” (Delgado)

Despersonalización.
La despersonalización se caracteriza por el desarrollo de actitudes y sentimientos negativos hacia las personas a las que atienden como si fueran objetos. El profesional afectado trata a las personas que da servicio en forma deshumanizada debido al endurecimiento afectivo, hasta llegar al punto de culparlos de sus problemas, ejemplo, al paciente le estaría bien merecida su enfermedad, al indigente sus problemas sociales, al preso su condena etc. Los profesionales pueden demostrar insensibilidad emocional, un estado en que prevalece el cinismo o la disimulación afectiva, la critica exacerbada de todo su ambiente y de todos los demás (Gil-Monte). “El profesional trata de distanciarse no solo de los destinatarios de su trabajo sino también con los miembros del equipo con quien trabaja, mostrándose cínico, ironico e incluso usa etiquetas despectivas para aludir a los usuarios” (Delgado)

Baja realización personal.
Se considera la baja realización personal en el trabajo, donde el profesional muestra tendencia a evaluarse negativamente tanto a su persona como al propio trabajo que realiza, esa evaluación negativa afecta su capacidad para realizar el trabajo y relacionarse con las personas que atiende, los profesionales se sienten descontentos consigo mismos e insatisfechos con sus resultados laborales, el profesional demuestra alejamiento y limitación en las relaciones interpersonales y profesionales, baja productividad e incapacidad de soportar la presión. “Se experimentan sentimientos de fracaso personal (falta de competencia, de esfuerzo o conocimientos) carencia de expectativas y horizonte de trabajo, y una insatisfacción generalizada”. (Delgado)




Extraído de:
NIVELES DEL SINDROME DE BURNOUT EN PROFESORAS DE EDUCACION INICIAL SECTOR CALLAO
Tesis para optar el grado académico de Maestro en Educación
Mención en Psicopedagogía de la Infancia
BACHILLER  ROSA GLADYS SOTO CARRILLO
BACHILLER NORKA ROSARIO VALDIVIA ESCOBEDO

lunes, 15 de diciembre de 2014

Estrategias para enfrentar al Síndrome de Burnout


El Síndrome de Burnout llegó para quedarse ¿Qué hacemos con el? Obviamente el “Momento cero” significa conocerlo ¿Qué más? ¿Centrarnos en la emoción o en el problema? ¿Qué estrategias plantear en los distintos ámbitos?

Afrontamiento es un proceso dinámico, que se define como los esfuerzos del individuo a nivel cognitivo y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para controlar las demandas especificas internas y/ o externas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos de la persona.

El proceso de afrontamiento es definido también como un conjunto de actividades adaptativas y por ende cambiantes, las que implican un esfuerzo. Se puede entender el afrontamiento como aquellos esfuerzos que se dan para manejar exclusivamente algo que ocurre fuera de la rutina, por lo que deben ser diferenciadas de las conductas adaptativas automáticas que aparecen en cualquier situación habitual.

Se proponen dos estrategias generales para el afrontamiento, uno centrado en la emoción y el otro centrado en el problema.

El primero regula la respuesta con las emociones, la frustración puede conducir a estados de ánimo desagradables como la ira o la ansiedad. La persona afronta situaciones intentando evitarlas, reducirlas o escapar de ellas, esto es porque la persona es incapaz de controlar el ambiente o cuando la acción es demasiada costosa. Esta es una estrategia de evitación o escape.

El segundo es el que está centrado en el problema y son aquellas estrategias activas que consideran la valoración del conocimiento de lo que ocurre considerando informarse de la situación y buscando alternativas de afrontamiento activo en situaciones tensas, de esta manera evita desarrollar sentimientos de burnout.

Existen estrategias para la prevención y tratamiento del burnout , éstas están agrupadas en tres categorías: A nivel individual las que emplean estrategias de afrontamiento centradas en el problema, entrenamiento de asertividad, manejo eficaz del tiempo, estrategias eficaces como olvidar los problemas laborales al terminar el trabajo, tener pequeños momentos de descanso durante el trabajo, proponerse objetivos reales y factibles, desarrollo de conductas que eliminen fuentes de estrés o neutralicen las consecuencia negativas del mismo, delegar responsabilidades, no creerse indispensable, solicitar ayuda, compartir problemas laborales, dudas y opiniones con los compañeros.

A nivel grupal se fomenta por parte de los compañeros el apoyo social, apoyo emocional, consejos u otros tipos de ayuda, aquí es importante considerar el apoyo social formal e informal en la prevención del burnout, ya que los contactos de carácter informal previenen el desarrollo del síndrome, los formales pueden llegar a incrementarlo, el objetivo primordial de los grupos de apoyo es evitar los sentimientos de soledad, de agotamiento emocional de los trabajadores, el incremento del conocimiento, la ayuda para desarrollar formas efectivas, tratar los problemas y hacer el trabajo más confortable.

A nivel organizacional se considera una estrategia general y colectiva de afrontamiento y prevención de los posibles riesgos. Se tiene en cuenta las siguientes variables, la dirección es la responsable de la salud laboral, el asesoramiento corresponde a los técnicos en prevención y salud laboral, y organización en grupos de trabajo en política de prevención de riesgo. Los encargados de la dirección de la organización deben promover programas de prevención dirigidos a mantener el ambiente y el clima de la organización, considerando los roles de desempeño de los miembros de la institución concluye en su teoría que:

El entorno laboral y las condiciones de trabajo son los únicos factores que intervienen en la etiología del SQT. Por tanto la prevención pasa necesariamente por modificar las condiciones de trabajo con la participación de los trabajadores. En especial aquellas condiciones que afectan de manera negativa a los aspectos psicosociales del trabajo, como en su ordenación y la calidad de las relaciones interpersonales.




Extraído de:
NIVELES DEL SINDROME DE BURNOUT EN PROFESORAS DE EDUCACION INICIAL SECTOR CALLAO
Tesis para optar el grado académico de Maestro en Educación
Mención en Psicopedagogía de la Infancia
BACHILLER  ROSA GLADYS SOTO CARRILLO
BACHILLER NORKA ROSARIO VALDIVIA ESCOBEDO

lunes, 8 de diciembre de 2014

Condiciones que favorecen el estrés laboral


El estrés laboral está presente en todo tipo de actividad, si bien algunas son consideradas “de riesgo”  ¿Qué relación existe entre el trabajo cotidiano y los padecimientos de la salud? ¿Cuáles son los principales factores de riesgo psicosocial en el trabajo?




La investigación detalla el vínculo entre el mundo laboral y enfermedades cardiovasculares, perturbaciones de la salud mental, automatismos y tics, ansiedad, depresiones, fobias y desaliento. El riesgo de que esos trastornos se conviertan en una pandemia.
 “Todavía no tenemos conciencia de la relación entre el trabajo cotidiano y toda una serie de padecimientos en la salud que escapan a las dolencias más estudiadas”, asegura Julio Neffa, investigador superior del Conicet en el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL). A raíz de esa inquietud, y con el apoyo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), encaró la realización de una detallada encuesta para indagar la vinculación entre el mundo laboral y las enfermedades cardiovasculares, perturbaciones de la salud mental, como crisis nerviosas, la generación de automatismos y tics, las perturbaciones en el humor, situaciones de ansiedad, depresiones, fobias y desaliento. Neffa, uno de los especialistas más distinguidos en la materia, anticipa que la situación se puede volver una pandemia sin medidas preventivas. “Esto no se arregla con salarios más altos. La salud no se vende”, advierte.

Neffa insiste con un concepto que denomina Cymat: las Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo. “Suponen las exigencias, requerimientos y limitaciones del puesto de trabajo, lo que da lugar a la carga global del trabajo prescripto. Esta carga provoca de manera inmediata o mediata efectos directos o indirectos, positivos o negativos, sobre la vida y la salud física, psíquica y/o mental de los trabajadores”, explica el investigador.

El universo del trabajo, con su enorme heterogeneidad en términos de intensidad, cantidad y calidad, genera múltiples efectos sobre los trabajadores. Por un lado, están las consecuencias vinculadas con la carga física y el esfuerzo muscular, los problemas de higiene y de seguridad, y los accidentes y enfermedades profesionales. Pero, además, el proceso laboral se desarrolla en un contexto dado por las condiciones de trabajo. “Se trata de las formas institucionales, las relaciones sociales de producción y los modos de organización de las empresas. La duración y configuración del tiempo de trabajo, su contenido y organización, los sistemas de remuneración y las posibilidades de participar en el mejoramiento de las propias condiciones de trabajo. Eso explica el diferente impacto del trabajo sobre la salud psíquica y mental de los trabajadores”, dice Neffa.

Los ejemplos son inagotables, están a la mano si se hace el ejercicio de pensar la vida cotidiana. ¿Qué efecto produce sobre el trabajador hablar por teléfono con personas nerviosas, impacientes, molestas o enojadas? ¿Y la presión de un puesto jerárquico en una empresa? ¿Cómo impacta sobre la salud tener un jefe que maltrata o que impone órdenes que luego el trabajador debe incumplir para realizar bien la tarea? ¿Cómo se deteriora la salud de un médico que lidia continuamente con la presión de la muerte de un paciente? ¿Y el efecto sobre el profesor de un curso secundario con chicos violentos?

“Un ejemplo claro de esta situación es el de los call-centers, que implican una carga psíquica muy importante para los trabajadores que después, inevitablemente, la somatizan. El trabajo se puede volver algo insoportable y una reacción lógica es la rotación: los empleados, en cuanto pueden, se van de ese puesto”, explica Neffa.

La organización del trabajo puede provocar problemas cardíacos, depresión (a veces acompañada por el consumo de sustancias como tabaco, alcohol, café y ansiolíticos), perturbaciones en la salud mental y en el humor. Y estos padecimientos incrementan la presión sobre el sistema público de salud e impactan en el ausentismo, las licencias prolongadas y los conflictos laborales, de ahí que los Estados, las empresas y los sindicatos europeos tengan previsto el año que viene realizar encuestas nacionales sobre este fenómeno.

Neffa sistematizó lo que considera “los principales factores psicosociales de riesgo en el trabajo”. Son ocho ejes contemplados en una puntillosa encuesta. El primero remite a la intensidad y complejidad del trabajo, y a su esquema de horarios. El segundo, a las exigencias emocionales que se generan en las relaciones con la jerarquía, colegas, clientes y usuarios. El tercero, a la autonomía en el trabajo; y el cuarto, a las relaciones sociales en el trabajo. En quinto lugar aparecen los conflictos éticos y de valores, como cuando una parte sustancial del trabajo consiste en ocultar o mentir a los clientes respecto de la calidad de los productos o servicios que se venden. El sexto punto se relaciona con la inseguridad de la situación de trabajo, y el séptimo, con la inexistencia dentro de la empresa de profesionales y dispositivos para la prevención de los riesgos psicosociales. En octavo lugar está el desconocimiento de las características individuales de los trabajadores al asignar tareas. Neffa advierte que “establecer primas monetarias como una compensación anticipada del deterioro de la salud significa tomarla como una simple mercancía. La salud no se vende. Un sistema de prevención debe aislar a los trabajadores respecto del riesgo y limitar sus efectos nocivos, pero teniendo como objetivo final la eliminación del riesgo en su misma fuente”

Autor
Javier Lewkowicz
Publicado en Página12 Buenos Aires, Argentina

lunes, 1 de diciembre de 2014

Causas que originan el síndrome del burnout.


El Síndrome de Burnout se encuentra en forma endémica, especialmente en actividades como la docencia. Debemos prepararnos para enfrentarlo, y el conocimiento es una de nuestras armas ¿Qué lo origina? ¿Qué factores nos predisponen?

Individuales.
Podemos ver entre las causas individuales las que se generan a nivel de los siguientes aspectos: personalidad, las expectativas personales, la vivencia personal del estrés y la problemática del rol.

Personalidad: La característica de la personalidad es un elemento que debe ser considerado en relación a la intensidad y frecuencia de los sentimientos, un profesional con sentimientos de altruismo e idealismo acentuados puede facilitar el proceso de burnout (Maslach). Se considera que cualquier profesional o trabajador con una elevada vocación que se entrega a su profesión con altos niveles de idealismo y entusiasmo, y que desarrolla un trabajo de atención a los demás, puede desarrollar el burnout, llevando al individuo a un reto personal y sentirse culpable en las fallas tanto propias como ajena, lo cual generara bajos sentimientos de realización personal en el trabajo. Muchas investigaciones consideran que los profesionales más propensos al burnout son sujetos empáticos, sensibles, humanos, con dedicación profesional, idealistas, entusiastas, bondadosos, pero demuestran debilidad de identificarse en exceso con los demás. Generalmente los profesionales que optan por un servicio humano como el de maestro comparten una característica en común: son personas especialmente sensibles a las necesidades de los demás y es en este sentimiento de base altruista pero excesivamente idealista donde se origina el burnout

Expectativas personales: Estas son otras de las causas que llevan al burnout, las más frecuentes en el campo de la enseñanza son las siguientes:

·      Excesiva confianza de la capacidad profesional.
·      Creencia del desarrollo de servicios extraordinarios dirigido a los alumnos para obtener el mejor beneficio para ellos y para el profesor.
·      Esperar que todos los estudiantes tengan una respuesta positiva ante la intervención personal.
·      Desesperación por obtener los resultados del trabajo de manera inmediata o a corto plazo.
·      Esperar a que los alumnos se comporten según sus expectativas, donde le permitan ejercer autoridad.
·      Creer que su trabajo es apreciado y valorado por sus colegas, superiores, estudiantes y padres de familia.
·      Esperar un ambiente estimulante y recompensado que en la realidad es muchas veces frustrante.
·      Esperar una capacitación permanente y actualizada pero que en la realidad es otro elemento de desencanto.

El desencadenante de la pérdida del entusiasmo por la profesión es un factor subjetivo por las expectativas frustradas o que no corresponden con la realidad.

La vivencia del estrés: Es utilizado de diferentes formas para indicar un estado emocional o para denominar un estímulo o situación evaluada como amenazante por el sujeto en cuestión, el estrés es un estímulo necesario para desarrollar la capacidad adaptativa del ser a su medio. Si es adecuada a las capacidades y atributo del sujeto en cuestión será un estrés psicológico, pero sí se da por encima de un nivel, - umbral del estrés- , puede generarse reacciones desadaptativas y por tanto será considerado como patológico. Si se considera los estados de estrés emocional como una respuesta individual a situaciones y percepciones reales o anticipadas se pone de manifiesto la relación entre los estímulos estresores y la auto – evaluación individual, considerando esto la mayoría de los docentes están de acuerdo con la afirmación “estar trabajando bajo presión”, o “sentirse presionados”, lo cual pone de manifiesto los efectos de ése estrés.

Problemática del rol: En una organización, el desempeño de las personas está altamente ligado a la tensión y la ansiedad, los cuales son indicadores psicológicos. Usualmente dentro de la organización escolar el profesor asume determinado rol el cual le genera un grado de tensión y ansiedad, y esto puede ser a las características del ambiente organizacional, al mismo rol, a las dificultades de las relaciones personales con el contexto laboral, a la presencia de conflictos y a las características subjetivas o personales de los miembros de la organización. En general las situaciones estresoras se ponen de manifiesto cuando se asocian al conflicto, a la ambigüedad del rol y a la satisfacción personal.

Los conflictos del rol en el individuo se pueden generar cuando hay exigencias contradictorias planteadas por personas dentro de la organización o cuando existe un conflicto entre las exigencias del trabajo y sus creencias personales. Se identifican cuatro tipos de conflictos de roles: personal, intraemisor, interemisor y sobrecarga de funciones.

De contexto laboral.
Los factores de contexto laboral son determinantes del burnout. Gil- Monte 2005 también señala que el entorno laboral y las condiciones de trabajo son factores que intervienen en la etiología del burnout por lo que se hace necesario ver cuáles son éstas:

Baja implicación del modelo organizacional: Las personas cuando inician un trabajo tienen una idea del tipo y estilo de organización en las que va a laborar, de allí surge la comparación de lo que pensó con la realidad, de esta comparación se genera el juicio y actitud asociada hacia su trabajo, los demás aspectos importantes de su vida laboral; en consecuencia se establece un grado de satisfacción o insatisfacción, lo cual podría afectar la calidad y cantidad del trabajo que desempeña.

Sobrecarga laboral: Arís señala lo siguiente:
Otro aspecto de la profesión docente que se encuentra relacionado con el exceso de trabajo y consecuentemente con la aparición del estrés es el problema de tener dentro de una misma clase alumnos con una amplia gama de capacidades diferentes y necesidades educativas diferenciadas. Esto suele requerir una mayor planificación de las clases y una evaluación más detallada, así como atención personalizada. Esa sobrecarga laboral se relaciona con las presiones derivadas con el tiempo, no sólo en término de cantidad de trabajo que deben realizar los maestros cada día sino también de la cantidad de tareas que deben llevarse a sus casas, interfiriendo en sus vidas privadas.

Burocracia: El esquema de burocracia profesionalizada es otro aspecto al que el maestro está sometido dentro de una organización de trabajo y ésta requiere una serie de condiciones en el ambiente y en el clima organizacional para que sean funcionales. Respecto al poder y jerarquización se requiere en estas organizaciones una distribución democrática del poder de tal forma que el profesor ejerza el control sobre su trabajo y las decisiones que le afectan, los principales problemas que se generan son: problemas de coordinación entre los miembros de la propia entidad, incompetencia por parte de algunos profesionales, problemas de libertad de acción, posibles respuestas disfuncionales a los problemas organizacionales, en consecuencia la ausencia de una organización, en una estructura burocrática y el propio docente pueden generar tensiones, las cuales han sido identificadas como causa directa del burnout.

Ambiente Laboral: La infraestructura, los espacios, materiales de enseñanza y el equipamiento conforman el ambiente laboral dentro del cual el profesor desarrolla la tarea institucional, entender las cualidades y las características de esos espacios nos proporcionarán mayor información sobre la vida de la escuela. Estas variables del ambiente laboral son un conjunto de condiciones que pueden afectar la calidad de la enseñanza y del aprendizaje, ya que pueden generar sensaciones de comodidad o incomodidad, seguridad o peligro, potencialidad o carencia y con ellas compromete la posibilidad o dificultad de las personas para sentirse en alguna dimensión predispuestos frente a las demandas del trabajo.

Existen variables que aumentan el burnout en maestros del sector público como la falta de preparación y formación, la incompetencia para resolver problemas, aulas masificadas o expectativas irreales” (Jenkins y Calhoun)





Extraído de:
NIVELES DEL SINDROME DE BURNOUT EN PROFESORAS DE EDUCACION INICIAL SECTOR CALLAO
Tesis para optar el grado académico de Maestro en Educación
Mención en Psicopedagogía de la Infancia
BACHILLER  ROSA GLADYS SOTO CARRILLO
BACHILLER NORKA ROSARIO VALDIVIA ESCOBEDO

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