martes, 18 de junio de 2013

Cómo combatir el estrés laboral docente

¿En que medida afecta el estrés laboral al docente? ¿Qué podemos hacer ante esta situación? ¿Qué terapias están disponibles?  ¿Cómo podemos prevenirnos, manteniendo bajo el nivel de estrés? ¿Qué caminos buscar, para lograr el bienestar docente?


Periodicidad de estrés en el cuerpo docente.
Estudio pasados han demostrado que el grado de estrés entro los maestros ha ido aumentado. Los resultados han sido sumamente variables han concluido con cifras dentro del 30% hasta el 90% el más alto. Los estudios demuestran que entre un quinto o tercio de los maestros padecen fuertes síntomas de estrés, ahora existen más maestros que padecen esta grave enfermedad. Un estudio realizado en Chicago descubrió que el 56% manifestaron padecer dolencias físicas, el 26% enfermedades mentales, que son relacionados con el estrés que le causa la estancia en la institución. Los investigadores manifestaron que la situación del estrés entre los docentes y los modos efectivos para controlarlos sigue siendo un asunto crónico.

Se puede adoptar dos tipos de comportamientos para disminuir el estrés: Prevenir el estrés, orienta hacia sus elementos bio - psico - sociales principales: Mejorar la calidad de nuestras relaciones familiares y amigos. Intentar un enfoque vocacional mejorando el ambiente laboral posible. Desarrollar nuestro potencial físico- mental, y cultural de nuestro entorno. Mejorar, recuperar o reequilibrar las consecuencias derivadas de la acción del estrés una etapa individual y a un nivel en conjunto. Para esto podríamos recurrir a los tratamientos de terapias contra las alteraciones, o bien, el tratamiento biológico que intentan favorecer los sistemas de autorregulación del propio organismo. Las terapias a las que los empleados con estrés pueden recurrir son: Terapias físicas, Terapias químicas, Psicoterapias

Las terapias físicas son aquellas que no requieren atravesar el estrato dérmico para introducir el medio de tratamiento con el fin de conseguir los efectos biológicos deseados. Entre las que se encuentra la Kinesiterapia que son masajes terapéuticos, que se efectúa el uso de las manos. Se actúa mediante tres planos que son altamente diferenciados; el tejido conectivo, los músculos la estructura ósea - articulare, los huesos y las articulaciones. Gracias al masaje especializado podemos actuar a estos tres planos. La hidroterapia que es la cura por medio del agua aplicada exteriormente.

Las formas fundamentales para su aplicación son en forma de: lociones o lavados, envolturas parciales o totales, corros de aguas, baños, baños de vapor, andar sobre el rocío, la nieve o el agua. La Sauna se presume que mediante un baño sauna se piensa con más claridad, se riñe con un bajo nivel de violencia y se reencuentra la paz desperdiciada por el estrés cotidiano. Los beneficios que en los que contribuye la sauna en la persona estresada son: Ofrece una verdadera relajación y descanso aumenta el rendimiento personal y levante el estado de ánimo. Constituye una compensación para los perjudiciales hábitos de las personas estresadas y contribuye eficazmente al cuidado de la piel. En tanto que las terapias químicas Son aquellos modelos terapéuticos, que en si son moléculas químicas biológicas. Entre las que se destacan la acupuntura que radica básicamente en obtener de unos efectos curativos biológicos empleando mediante la técnica de de agujas especialmente diseñadas para este uso. La alimentación es el aprovechamiento realizado por nuestro metabolismo de los nutrientes digeridos por el aparato digestivo que han sido aportados mediante la toma de alimentos. Filoterapia o Plantas Medicinales el nerviosismo y la inquietud que provoca el estrés, se puede reducir mediante plantas curativas que nos ofrece nuestra madre naturaleza. Y por último la psicoterapia que se necesita resalta de ella, que debe coexistir pequeños momentos de alivio a lo largo del día para evitar que se acumule el estrés y lo deje a uno tenso y agotado.

Estos son algunos tips que Shwartzman comparte para mantener un bajo nivel de estrés en tiempos difíciles:
1.- Respira: Tómate momentos en el día para hacerlo de forma consciente por un minuto: Enfócate en la trayectoria del aire, desde que entra por tu nariz hasta que es expulsado por la boca.
2.- 30 minutos diarios de ejercicio aeróbico. Si no quieres ir al gimnasio, no hay problema, existe buena evidencia científica que demuestra que con simplemente caminar seguido por 30 minutos diarios, hay un cambio favorable en tu salud. Si quieres seguir siendo productivo llévate tu celular contigo y camina en un centro comercial o parque en lo que haces llamadas.
3.- Intégrate a un grupo social donde se hable de algo diferente a lo que abordas en el trabajo. Evita que tu mente albergue solo pensamientos relacionados con tus tareas diarias.
4.- Nutre tu vida en pareja y organiza una salida semanal que sea especial para ambos. Puede ser simplemente salir a caminar, ir al cine; la idea es platicar, salir de la rutina y pasar unos ratos agradables juntos cada semana.
5.- Lee alguna novela o libro que no tenga que ver con el trabajo, procura hacerlo constantemente más que como excepción.
6.- Organiza retiros personales. Por lo menos una vez al mes, agenda un tiempo para tu persona, el cual dediques a “cambiar de aires” y poner las cosas en perspectiva. Si te es posible, sal de la ciudad un par de días.
7.- Recuerda cuál es tu misión en la vida, y qué es lo que te trae significado: persigue eso constantemente. El tiempo en esta vida es limitado. Cada momento es único y no se va a repetir. El trabajar es muy importante y el que le saques provecho a tu vida es muy importante también. Decide cómo vas a vivir cada momento y cuando tengas oportunidad también decide con quién quieres compartirlo.

En conclusión las terapias y los tratamientos son parte del bienestar del docente ya que encuentra en ellos la manera de relajarse, disminuir el grado de estrés que muchas veces le pueda ocasionar conflictos personales y problemas físicos, contribuye a mejorar la calidad de vida del maestro que conlleva a que este tenga un mejor desempeño académico dentro de las instituciones, no hay que dejar de lado que los tratamientos y las terapias solo ayudan a reducir los altos grados de estrés y a controlarlos, la mejor recomendación es no prestar demasiada importancia a los problemas que tienen solución y delegar actividades a sus empleados de confianza.



Extraído de
ESTRÉS LABORAL EN EL MAGISTERIO
Autoras
Suleiry Martínez Cruz
Alma Nelly Vazquez Garza
Universidad Autónoma de Tamaulipas

sábado, 8 de junio de 2013

Causas de Estrés en la Magisterio.



El problema del “Estrés malo” afecta a muchos docentes ¿Qué causas producen la sensación de estrés? ¿Inciden las exigencias sociales? ¿Y la de las instituciones escolares? ¿Sobrecarga de trabajo?


El Magisterio es un área donde la docencia o interacción con alumnos genera centra en el grado de estrés que presenta el magisterio. Especialistas en la materia dan a conocer cinco causas de la sensación de estrés en los maestros. En cuanto a las causas del estrés laboral, encontramos las relaciones intrainstitucionales más allá del aula: Se refiere a la relación de autoridad que existe en la institución, el poder de tomar decisiones se ve limitada, la falta de apoyo por parte de la dirección y administración, son situaciones que los maestros tienen que enfrentar día con día y existen casos en los que ellos no se sienten del todo cómodos con respecto a una decisión que ya ha sido tomada y sin embargo tienen que acatarla, otra causa es la irrupción en el espacio privado: Menciona que los docentes tienen poco tiempo para sí mismos, porque además de ser maestros también son consejeros, conciliadores y tienen una serie de responsabilidades que muy frecuente los aíslan de su familia y amigos, cuántos de ellos no llevan trabajo a sus casas, cuántos de ellos sacrifican un fin de semana para revisar exámenes, preparar la clase les produce sobrecargas de trabajo etc.

Las 5 causas de la sensación de estrés en Docentes.
1. Las relaciones intrainstitucionales más allá del aula
2. La irrupción en el espacio privado
3. Las exigencias laborales dentro de la Institución
4. Los problemas sociales en la escuela
5. Las demandas externas políticas, educativas y sociales

Todo esto los hace incomunicarse con las demás personas. Las exigencias laborales adicionalmente dentro de la Institución. Este apartado habla sobre la exigencia ergonómica las condiciones laborales en la que el maestro se encuentra trabajando, las posiciones o posturas incomodas como el de permanecer mucho tiempo de pie provoca cansancio y sobrecarga muscular y afecta la salud física del profesor. Los problemas sociales en la escuela: los profesores tiene que pasar por una serie de problemas sociales como los padres, la violencia intrafamiliar, el bullying, etc. La violencia tanto física como verbal son elementos estresantes dentro de la institución, la indisciplina en el aula es tema de estrés para los docentes, algunos alumnos salen de control y es poco probable que los logren convencer en seguir por el camino del aprendizaje. Por último las demandas externas políticas, educativas y sociales los docentes atraviesan por una serie de normas educativas que algunos favorecen y a otros no, los cambios en metodologías y currículo suelen ser factores estresantes porque demandan estar bajo transformación y bajo una crítica social.

Estrés Laboral en el Magisterio
La vida del Docente se ve afectada a menudo por el estrés laboral que ocasionan las dependencias donde trabajan, como ya se menciono anteriormente las causas que provocan el estrés en el maestro son por las exigencias laborales, problemas sociales en la escuela, la falta de atención proveniente de sus autoridades superiores conllevan a que el docente se sienta acorralado, bajo una situación de presión, el mismo alumnado puede provocar en ellos tensión, debido a los problemas que presenta como la poca intención de aprender por parte del alumno, problemas ocasionado por la indisciplina del grupo donde se encuentre impartiendo clase o incluso la poca atención que estos le prestan. Son factores que colaboran para que el proveedor de la información se sienta bajo situaciones de estrés que pueden ir desde críticas hasta algo más severo. Las metas de los profesores hoy en día se encuentran centradas en dar una respuesta más acertada a la diversidad, proponer una educación más centrada en las necesidades sociales de los alumnos intentando mantener por su parte una buena eficacia. Algunas veces el conjunto de todas estas actividades sobrepasan al docente. El estrés surge al producirse un desequilibrio en los objetivos, metas e intenciones pedagógicas que se quieren alcanzar, tanto personales como materiales u organizativas de las que se dispone. Muchos docentes con cierto grado elevado de estrés son capaces de deslindar su vida personal y familiar de sus actividades laborales, por lo que no se ven afectados pero todos aquellos que si se ven afectados llegan a minimizar su autoestima y esto repercutirán en su vida personal y profesional de forma negativa en su actitud con los demás.

La exigencia que actualmente el cuerpo docente presenta ha desatado una serie de indicios estresantes en el docente, las responsabilidades que cada vez son mayores los han obligado a actuar de ciertas maneras que no han sido las correctas, la impunidad de ciertos sucesos que no se han dado solución es un factor más que contribuye a tener emociones encontradas, irritabilidad con mayor facilidad. Según Claude Merazzi director de un instituto suizo afirma que la sociedad en si espera mejores respuestas del cuerpo docente, responsabilidades que se le atribuyen y que sea el mediador y el que le dé solución a todos los conflictos. Este experto describe tres características fundamentales para el cambio que son un resultado por el incremento de familias de carrera dual, y estos elemento son la cantidad de tiempo que el padre o la madre pasa con sus hijos, el tamaño de las familias, y los cambios en el grado de participación paterna o familiar en la enseñanza.



Extraído de
ESTRÉS LABORAL EN EL MAGISTERIO
Autoras
Suleiry Martínez Cruz
Alma Nelly Vazquez Garza
Universidad Autónoma de Tamaulipas

miércoles, 29 de mayo de 2013

¿En qué consiste el estrés laboral, y cuáles son sus indicios?

¿Qué significa el "Estrés laboral"? O tal vez resulte mejor decir ¿En qué consiste el “estrés laboral malo”? Ciertamente se trata de una pandemia de este siglo ¿Cuáles son sus características? ¿Cómo me doy cuenta? ¿A qué situaciones puede llevar?


Estrés laboral es un estado frecuente en la naturaleza del trabajo, algunos autores han llamado al estrés laboral como una pandemia del siglo XXI. Especialistas en el tema de estrés laboral definen al estrés como un estado patológico crónico ocasionado por las condiciones habituales del trabajo en las que se encuentran las personas, afecta a su cuerpo y a su mente.

Este padecimiento, repercute por supuesto, no solo sobre su bienestar personal sino también sobre su rendimiento. El estrés laboral es un cambio de ánimo que ha existido desde siempre en trabajadores de cualquier organización la palabra estrés tiene sus inicios en los años 30, se le adjudico a Hans Selye que en aquel entonces era un estudiante de la universidad de Praga, en donde contemplo que los pacientes enfermos a quienes examinaba, independientemente de la enfermedad que padecieran, mostraban síntomas comunes como el cansancio, la pérdida del apetito, pérdida de peso y debilidad, entre otros muchos síntomas. El grado creciente del estrés laboral está conexo con las transformaciones que se están originando en los mercados de trabajo, las relaciones laborales, las compañías y el propio ambiente del trabajo.

 Expertos dan a conocer algunos de los síntomas y reacciones que el estrés ocasiona en los individuos, son irritabilidad generalizada, alteración del ritmo cardiaco, insomnio; así como también la forma de controlarlo y tratarlo. El objetivo que perseguimos con esta investigación es el proponer una asistencia de terapias fuera y dentro del ámbito laboral que ayude tanto al individuo como a la institución educativa , ha ser más productivo y por su propio bienestar y así reducir el estrés en el magistrado que le ayude a salir del estado crítico en que se encuentra. La presente investigación se organiza de la siguiente manera: la segunda sección nos habla de los síntomas que describe lo que el individuo siente cuando se encuentra bajo estrés, el tercer apartado analiza las causa de este padecimiento, la sección cuarta habla sobre el estrés laboral en el magistrado, posteriormente la quinta sección trata sobre la existencia de terapias y tratamientos que ayudan a reducir este estado crítico del estrés en un ambiente laboral dentro de una institución educativa u organizacional, la sexta sección propone como prevenirlo, y finalmente la sección séptima proporciona la conclusión y las propuestas.

Indicios más comunes del Estrés
Tiempo atrás los empleados de organizaciones solían padecer enfermedades por desgaste como consecuencia de trabajos muy pesados dentro de la entidad. En la actualidad el mayor desgaste que se presentan en los trabajadores es el estado de crónico del estrés. Es de suma importancia definir cuáles son los síntomas del ESTRÉS porque no todas las tensiones que sufrimos se pueden catalogar estrés. Las dificultades del ESTRÉS se dan en origen cuando el organismo no es capaz de restablecer el equilibrio interno, manifestándose entonces la tensión como ansiedad, miedo, preocupación, agresividad o depresión.

Algunos de los síntomas que presenta la persona bajo estrés son los siguientes:


Figura 1. Síntomas del Estrés

Características de los indicios del estrés
La irritabilidad generalizada es una etapa en el que el individuo comienza a presentar irritabilidad por todo el entorno que le rodea, hasta una simple pregunta puede llegar a exaltarlo, la alteración del ritmo respiratorio se presenta porque la persona entra en un estado de hiperventilación en donde el cuerpo se conduce a un período de ansiedad, la inestabilidad emocional se conoce como las bajas o altas de ánimo que se tienen periódicamente el trabajador puede estar feliz pero solo basta un pequeño momento para que su estado de humor cambie a depresivo o a enfadado por lo regular este tipo de tendencias trae consigo muchos problemas, cuando hablamos de insomnio nos referimos a la ausencia de sueño que los empleados pueden presentar a causa de problemas laborales, personales o familiares a menudo este problema afecta el rendimiento del trabajador en cuanto a la producción de la organización, falta o exceso de apetito, este inconveniente representa en si la baja de energía que suele tener la persona ya que al no tener una buena alimentación el trabajador se vuelve poco productivo y el exceso de alimento provoca en la persona otro tipo de padecimientos como la obesidad y problemas cardiovasculares, el aumento del vicio de fumar grave obstáculo para la salud ya que como consecuencia se enfrenta a la padecimiento del cáncer que es una enfermedad provocada por un grupo de células proliferas sin control que se reproducen en su totalidad llevando por lo general el fallecimiento del individuo si no se somete a un tratamiento adecuado.

Entre otras, la confusión, desorientación y falta de concentración es a lo que más se enfrentan las grandes organizaciones los trabajadores con un alto nivel del estrés pueden permanecer poco concentrados ya que están cargando problemas de mas que no pueden separa de su trabajo; este tipo de conductas afectan demasiado al equipo de trabajo porque se vuelve lento y frecuentemente tiene equivocaciones es pérdida de tiempo y de dinero para la entidad, por último los temblores y tics nerviosos son muestra de ansiedad, inseguridad, problemas que el trabajador suele llegar a presentar en un estado de Estrés alto.



Extraído de
ESTRÉS LABORAL EN EL MAGISTERIO
Autoras
Suleiry Martínez Cruz
Alma Nelly Vazquez Garza
Universidad Autónoma de Tamaulipas

domingo, 19 de mayo de 2013

Trabajo docente y salud: el riesgo de enseñar

El trabajo provoca a los docente deterioro de su salud ¿Qué características tiene? ¿Cómo afecta el “estrés del tiempo”? ¿Qué otras patologías pueden derivar? ¿Qué sucede con el deterioro emocional?


El tiempo es un aspecto muy concreto de la organización laboral; ahora bien: existe una gran diferencia entre cualquier otro trabajo y el trabajo docente. En este último, no toda la tarea se realiza en la Institución y en el horario de clases. La jornada laboral del docente continúa en su casa a diferencia de otros profesionales o empleados asalariados; estas horas de trabajo del docente en el hogar no son reclamadas como “extras” porque han sido desempeñadas en el ámbito doméstico, ¿cómo entonces romper con esta prolongación de jornada que por materializarse en ese espacio no es remunerable?

Es posible que se tenga bastante conocimiento de la problemática social que representa el estrés del tiempo, y quizás surja la pregunta acerca de cómo se pueden afrontar las dificultades personales con el tiempo. Naturalmente que no basta con tratar el problema del tiempo simplemente como un problema social, ya que con ello no se ayuda en nada al individuo en su concreta situación vital. Pero quien vive y trabaja en nuestra sociedad se enfrenta, quiéralo o no, con la conciencia predominante del tiempo como el “bien precioso” que hay que “aprovechar” con sentido, y no puede escapar a la misma. Tiene que acomodarse a la violencia del tiempo que se le impone y que le obligan a unas fechas y plazos y a una forma de comportamiento regulado por el tiempo de reloj así como a una cierta rapidez (Eckstein-Diener).

Hay muchas situaciones con exigencias de tiempo, y no todas las personas las perciben como estrés temporal. Pero cuando se da, para algunos resulta molesto y hasta amenazador y para otros es más bien un desafío. El comportamiento de cada uno frente al tiempo y los problemas que éste le plantea dependen esencialmente de su situación vital profesional y privada, de su historia personal y de su personalidad.

La crisis económica y las reformas laborales pensadas sólo en términos económicos y nunca con relación a la salud, han traído como consecuencia depresiones, enfermedades del corazón, suicidios, tensiones, agresividad, sobremedicación, accidentes, etcétera.
Este es un tema por el que se ha transitado poco. Los docentes no denuncian los accidentes de trabajo que padecen. No existe conciencia sobre el problema, no se considera accidente o no se lo vincula con el trabajo en sí. En general se considera accidente de trabajo la caída de un andamio o la fractura de una pierna por tropezar en la escalera.

Pero, la docencia tiene otros riesgos, a veces menos violentos, ligados al trabajo en ambientes insalubres. La hipoacusia es una de las enfermedades más frecuentes entre los docentes y muchos de ellos no se dan cuenta inmediata de la disminución de su sentido auditivo. Las afecciones de la voz son las que aparecen más vinculadas a problemas de trabajo. Pero aún así el docente piensa que son causadas por alguna deficiencia o debilidad de su organismo y no por la cantidad de alumnos que atiende en un aula pequeña, mal ventilada y llena de polvo.

Los fonoaudiólogos son los profesionales que más conocen sobre la enfermedad docente. Las disfonías, los nódulos en las cuerdas vocales y la hipoacusia son de fácil diagnóstico y tratamiento siempre y cuando existan las condiciones para que el paciente se someta al mismo y siga las indicaciones terapéuticas hasta el final.
Si no se implantan métodos preventivos ni se efectúan modificaciones en el lugar de trabajo para disminuir el factor de riesgo, la disfonía vuelve a aparecer y puede convertirse en una enfermedad crónica.

También son frecuentes los trastornos detectados en el aparato locomotor postural (columna vertebral), en el aparato circulatorio (cardiopatías y desórdenes en la presión arterial).

Hasta el momento no ha sido posible hacer coincidir la cooperación interdisciplinaria para el análisis de las tareas y el logro de resultados permanentes en el sentido de mejorar las condiciones de trabajo de los intelectuales, en este caso particular de los docentes.

No es factible encontrar la relación buena salud alto rendimiento entre este sector laboral. Es muy complejo llegar al punto, en el que se dé la interacción adecuada entre las exigencias del puesto de trabajo y las condiciones psicológicas y de equilibrio orgánico. Se carece de métodos que permitan el diagnóstico precoz de alteraciones orgánicas incipientes y no es posible conocer en qué grado la sobrecarga de trabajo supera el nivel de tolerancia en el docente, ya que si éste presenta problemas de salud no los adjudica directamente a su trabajo.

El deterioro emocional del docente puede ser grave cuando este tiene sobrecarga física y psíquica a causa de las muchas horas de trabajo, dedicación, presiones y tensiones en la institución.

Los estresores laborales elicitarán una serie de estrategias de afrontamiento que, en el caso de los profesionales cuyo objeto de trabajo son personas, deben ser efectivas para manejar las respuestas al estrés, pero también han de ser eficaces para eliminar los estresores, dado que los docentes deben tratar diariamente con esa fuente de estrés.
Cuando las estrategias de afrontamiento empleadas inicialmente no resultan exitosas, conllevan fracaso profesional y fracaso de las relaciones interpersonales con las personas hacia las que se destina el trabajo.



Extraído de
Fundamentos en humanidades
Universidad Nacional de San Luis
Año V N° II (10/2004) 53 / 68 pp.
El síndrome de Burnout y sus posibles consecuencias en el trabajador docente
Cristina Marrau
Universidad Nacional de San Luis

jueves, 9 de mayo de 2013

Estrategias de intervención contra el estrés laboral

¿Qué hacer ante la aparición del “Síndrome de Burnout”? ¿Cuáles medidas de apoyo social se pueden tomar?  ¿Qué hacer desde el punto de vista institucional? Se trata de una problemática que en mayor o menor medida afecta a muchos docentes, y es prioritario cuidar a los que cuidan.

 

Ha quedado establecido que el síndrome de quemarse por el trabajo, es un proceso que se desarrolla como respuesta al estrés laboral crónico.

 
Como señala Phillips, la primera medida para evitar el síndrome de quemarse por el trabajo es conocer sus manifestaciones.

 
Pero además de considerar programas que implican la adquisición de conocimientos, los intentos de intervención deben contemplar diferentes niveles:

a) Considerar los aspectos cognitivos de autoevaluación de los profesionales docentes y el desarrollo de estrategias cognitivo -conductuales que les permitan eliminar o mitigar la fuente de estrés, o neutralizar las consecuencias negativas de esa experiencia.

b) Potenciar la formación de habilidades sociales y de apoyo social de los equipos docentes.

c) Eliminar o disminuir los estresores del entorno institucional que dan lugar al desarrollo del síndrome.

 
En lo que respecta al síndrome de Burnout, la mayoría de las estrategias que abordan su prevención, recomiendan fomentar el apoyo social por parte de los compañeros. A través del apoyo social en el trabajo, las personas obtienen nueva información, adquieren nuevas habilidades o mejoran las que ya poseen, obtienen refuerzo social y retroinformación sobre la ejecución de las tareas y consiguen apoyo emocional, consejos, u otros tipos de ayuda.

 
El apoyo social en el trabajo aparece en los estudios sobre el estrés laboral y el síndrome de quemarse como una de las principales variables que permiten prevenir y aliviar las respuestas que la persona genera ante los estresores y sus efectos.

 
Diferentes formas de ofrecer apoyo social en el trabajo
• Escuchar a la persona de forma activa, pero sin darle consejos ni juzgar sus acciones.

 
• Dar apoyo técnico en el sentido de que un compañero experto le confirme que está haciendo bien las cosas.

 
• Crear en el trabajador docente necesidades y pensamientos de creatividad, desafío, e implicación en el trabajo por parte de aquellos compañeros expertos. Estos compañeros deben ser competentes en su profesión

 
• Apoyo emocional entendido como apoyo incondicional. Este tipo de apoyo es necesario para todas las personas y si no es posible obtenerlo en el trabajo la persona debe disponer de él en casa.

 
• Apoyo emocional desafiante, que haga reflexionar a la persona sobre si realmente ha agotado todas las posibles soluciones, que le haga replantearse las posibles atribuciones hechas sobre los resultados de la tarea (culpar a los compañeros o superiores de los fracasos profesionales).

 
• Participar en la realidad social de la persona, confirmando o cuestionándole las creencias sobre sí mismo, sobre su autoconcepto, autoeficacia y autoestima. Esta función es especialmente importante cuando la persona cree que está perdiendo su capacidad para evaluar de forma adecuada su entorno.
 

Desde la perspectiva institucional
Se considera que en la prevención del síndrome la institución debe desarrollar programas de prevención dirigidos a mejorar el ambiente y el clima institucional. Como parte de estos programas se sugiere desarrollar programas de socialización anticipatoria con el objetivo de acercar a los profesionales a la realidad laboral y evitar el choque con sus expectativas irreales. Se recomienda también, desarrollar los procesos de retroinformación grupal e interpersonal desde los compañeros. El objetivo de estos programas se centra en mejorar el ambiente y el clima institucional mediante el desarrollo de equipos de trabajo eficaces.

 
A todo lo expresado hasta aquí, es preciso agregar que en esta investigación se pudo observar que el desarrollo de la carrera docente formó parte del conjunto de estresores del entorno laboral. Por lo general, la carrera docente pasa por diferentes etapas y, en cada una de ellas, hay una serie de sucesos que pueden actuar como fuente de estrés. A nivel general, uno de los estresores más destacados por los docentes consistió en la falta de oportunidades de promoción. Es decir, la falta de oportunidades de promoción es tanto más problemática cuanto mayores son las expectativas de progreso que presenta el docente, y conllevan un grado de frustración que puede traducirse en consecuencias para la persona y para la institución.
 

Del mismo modo, la inseguridad en el trabajo resultó ser otro aspecto al que se lo consideró de mucha importancia por su posibilidad de incrementar el nivel de estrés. La falta de estabilidad en el trabajo, el temor a no ser re designado (en aquellos docentes “interinos” o lo que es peor aún “temporarios”), pueden suponer una fuente de estrés, en especial en determinados momentos que son percibidos por los trabajadores con alta probabilidad de que ello ocurra. Hay que tener en cuenta que la inseguridad en el trabajo tiene un aspecto objetivo (la realidad del mercado laboral y l a situación real de la institución), pero también un aspecto subjetivo (y es que el trabajador cree que va a perder el trabajo, más que las posibilidades reales de perderlo). En estas situaciones, además, el trabajador está más expuesto a otras fuentes de estrés, ya que su inseguridad lo puede llevar a tratar de aumentar su seguridad a través de adquirir nuevas demandas laborales (sobrecarga de trabajo, mayor esfuerzo, aumentar las horas de trabajo, etcétera), situación que de prolongarse en el tiempo lograría que el trabajador permanezca en una situación de estrés crónico, facilitando de esta manera la adquisición del síndrome de quemarse por el trabajo

 

 

 

 

Extraído de
Fundamentos en humanidades
Universidad Nacional de San Luis
Año V N° II (10/2004) 53 / 68 pp.
El síndrome de Burnout y sus posibles consecuencias en el trabajador docente
Cristina Marrau
Universidad Nacional de San Luis

 

 

lunes, 29 de abril de 2013

Liderazgo y Estrés Docente

El “estrés malo” en la docencia lleva a diversas consecuencias perjudiciales, entre ellas, la desaparición del liderazgo pedagógico ¿En qué consiste este liderazgo? ¿Qué podemos hacer? El Dr. Hue se refiere a este tema, en el marco del programa de pensamiento emocional.



El liderazgo es la competencia que más contribuye al bienestar docente. Se puede definir el liderazgo como la función de dinamización de un grupo o de una organización para generar su propio crecimiento en función de una misión o proyecto compartido (Pareja). El liderazgo es la competencia por excelencia del profesorado. Maestros y profesores son líderes de sus alumnos y esto se consigue a través de la autoridad. Hoy, en nuestras aulas se habla de falta de autoridad e incluso, algunas Comunidades Autónomas han promulgado leyes sobre la autoridad del profesorado. Ahora bien, es preciso que distingamos entre autoridad y poder, entre auctoritas y potestas. La potestas, es el poder del profesorado emana de su nombramiento y se expresa mayoritariamente a través de las notas, mientras que la auctoritas, la autoridad, la ascendencia sobre los alumnos se consigue a partir de la confianza que podamos darles y esta confianza nace de un conjunto de competencias emocionales, nos dice el método de pensamiento emocional y para ello, nos propone un conjunto de ejercicios que nos ayuden a desarrollarlas.

a) La capacidad para mantener relaciones. Los profesores debemos ser sociables, tenemos que saber cómo entablar relaciones, pero sobre todo, tendremos que saber mantenerlas. Muchas veces encontramos fácil hacer nuevas relaciones, sin embargo, ya no es tan fácil mantenerlas.

b) La capacidad para conocer y organizar grupos. Tanto dentro del aula, veremos, pero también fuera de ella (Hernández). El liderazgo no es algo exclusivo del ámbito docente. Es más, veremos cómo los docentes que seamos capaces de organizar grupos fuera del aula tenemos una mejor competencia dentro de ella. Para desarrollar esta competencia el método de pensamiento emocional nos propone una técnica original derivada del sociograma de Moreno. Se trata del sociograma emocional que se basa en la intuición, en la mera observación por parte del profesor que traslada las relaciones apreciadas a un dibujo igual que aquél que utiliza el sociograma clásico.

c) La capacidad para resolver conflictos. Los líderes docentes tenemos que formarnos también en desarrollar nuestra capacidad para resolver conflictos. En tal sentido, este método propone una serie de ejercicios que nos ayudan a analizar qué es un conflicto, por qué surgen los conflictos, cuáles son sus consecuencias, cuáles sus agentes, cuáles sus implicaciones ambientales, cómo presentar alternativas de resolución y cómo conseguir que las personas enfrentadas puedan resolver sus diferencias con las consiguientes compensaciones y reparaciones.

d) La capacidad para establecer una adecuada convivencia en clase. La convivencia es fruto del hecho de compartir objetivos, objetos, valores, normas en el justo medio que consiga el máximo beneficio para aquellos que conviven. En tal sentido cabe hablar de la capacidad del profesorado para fomentar una disciplina democrática (Mc. Court), surgida de la razón y no de una emoción partidista, fruto en la mayor parte de los casos del convenio de normas establecido entre el profesor y los alumnos. Una fórmula que propone el método de pensamiento emocional es el denominado tutor afectivo (Cabrera y otros) que puede coincidir con el tutor de clase de Primaria o Secundaria, pero preferiblemente será aquel profesor o profesora que a lo largo de la permanencia de alumno en el centro actúe sobre él como un coach. Esta fórmula es especialmente útil con alumnos con conductas disruptivas (Uruñuela).

e) La capacidad para la mediación. Cada día más en el ámbito judicial y el educativo se utiliza la mediación como sistema de resolución de conflictos en los centros y en la mejora de la convivencia. Los docentes debemos formarnos en técnicas de mediación a sabiendas de que la mediación más que una técnica es una cualidad otorgada por las personas en conflicto desde la confianza. Esto es que no sólo es importante nuestra formación en técnicas de mediación, sino en conseguir el liderazgo en el centro para que las partes en conflicto acudan a nosotros como mediadores en sus litigios.

Pero el método de pensamiento emocional, además, nos indica dos tipos de liderazgo en los centros educativos, el liderazgo afectivo que tiene que ver con la capacidad para que consigamos desarrollar la madurez emocional del alumnado y el liderazgo pedagógico que nos hace capaces de conseguir que nuestro alumnado consiga el mejor aprendizaje de competencias con el menor esfuerzo.

El liderazgo afectivo viene caracterizado por cualidades como el entusiasmo, la creatividad, la proactividad, la capacidad para fomentar el diálogo, la capacidad para fomentar el trabajo en equipo, la capacidad para fomentar el espíritu crítico, la capacidad para fomentar en el alumnado la toma de decisiones, y por encima de todas, la capacidad para inspirar confianza entre alumnos y alumnas.

El liderazgo pedagógico es aquel que consigue los mejores aprendizajes por parte de los alumnos y requiere otro conjunto de competencias como puedan ser: capacidad para motivar a los alumnos desde una motivación intrínseca, clarificar las funciones de los alumnos, es decir, que siempre tengan claro qué se les pide, capacidad para utilizar el método socrático, esto es, conseguir implicar a alumno en su aprendizaje desde los conocimiento previos que ellos tienen, capacidad para individualizar la enseñanza, el uso de metodologías activas, y el uso frecuente, adecuado y democrático de la evaluación con sus muchas formas y posibilidades.

Dentro del liderazgo pedagógico encontramos también el liderazgo en la organización escolar que requiere de competencias como: la capacidad de ayudar al centro a que encuentre su identidad (Bardisa), la capacidad para implicar en nuevas metodologías de centro como puedan ser las comunidades de aprendizaje y la habilidad para manejar la micropolítica, las líneas de influencia y de poder ejercido por los diferentes integrantes de la comunidad escolar.

Pero, sobre todas estas capacidades, competencias o habilidades la cualidad fundamental para alcanzar el liderazgo es sin duda la integridad.


Extraído de:
Hué, C. (2012). Bienestar docente y pensamiento emocional. Revista Fuentes, 12, 47-68.
Sobre el autor:
Licenciado en Psicología y Pedagogía por la Universidad Complutense de Madrid en 1974 y 1975 respectivamente, y Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona en 1994.

viernes, 19 de abril de 2013

Conocimiento de los demás, para evitar el estrés


El “estrés malo” es una amenaza para los docentes ¿Cómo lograr un estado de bienestar? ¿Qué competencias desarrollar? En el marco del método de Inteligencia Emocional, en los siguientes párrafos el Dr. Hue se aboca a la capacidad de conocer a los demás.



El bienestar docente requiere poseer competencias referidas a los demás. El conocimiento de los demás será la primera de ellas y se basa en la denominada inteligencia social que se fundamenta en estudios como los que describe Damasio. Morgado nos dice que “por inteligencia social entendemos la capacidad de un individuo para relacionarse satisfactoriamente con los demás, generando apego y cooperación y evitando conflictos”. Goleman, por su parte, señala que existen dos circuitos o vías que son responsables de la conducta interpersonal: la vía inferior que guarda relación con los aspectos inconscientes, y, por ello, mucho más rápida en las relaciones interpersonales y que tienen su sede en las llamadas neuronas espejo; y la vía superior que tiene relación con los aspectos conscientes de las relaciones interpersonales y que se rige especialmente por la corteza orbitofrontal.

Partiendo de los planteamientos de la inteligencia social el método de pensamiento emocional desarrolla un conjunto de ejercicios para alcanzar el conocimiento de los demás. Para ello, nos propone conocer las características de los alumnos, algo básico para conseguir hacernos con los alumnos. Señalaba Mc. Court la necesidad que tenemos los docentes de aprender las características de todos los alumnos, en especial de aquellos que pueden ser más conflictivos en clase. También es importante el conocimiento de las aptitudes diferenciales de cada uno de ellos, así como de sus diferentes estilos de aprendizaje para lo que el método de pensamiento emocional nos refiere al trabajo elaborado por Alonso que recoge cuatro estilos: activo, reflexivo, pragmático y teórico, aunque su estudio se centra con los alumnos universitarios. Del mismo modo, se hace imprescindible conocer sus intereses centrados fundamentalmente en la relación con los compañeros (Cook), en aprender aquellos aspectos relevantes para su vida personal o profesional (Day), o el deseo de obtener calificaciones positivas, preservar e incrementar su autoestima (Alonso Tapia). O, simplemente la aceptación, la atención y ayuda del profesor.

Otro aspecto importante que el método de pensamiento emocional presenta dentro de esta competencia es el desarrollo de la empatía. La empatía, nos dicen (López y otros) es “la capacidad de darse cuenta de lo que las otras personas están sintiendo y compartir estos sentimientos en algún grado”. Nos dice Damasio que las investigaciones más recientes en neurofisiología nos indican que la base de la empatía se encuentra, en zonas concretas de nuestro cerebro. En este sentido, Morgado nos habla de que cuando imitamos las emociones de otras personas se activan las mismas regiones de la corteza cerebral que las procesan. Por tanto, la fuerza de la empatía, veremos, es el motor fundamental del aula y la base una de las bases más sólidas sobre las que se fundamenta el bienestar de los docentes.

Para conseguir esta empatía el método de pensamiento emocional se basa en dos aspectos importantes. El primero de ellos, ya lo hemos considerado, el conocimiento de las características de los alumnos; el segundo será la comunicación total o dialogicidad (Freire).

El aula, el centro educativo son en suma un acto de comunicación. Por este motivo, todos los métodos señalan la importancia de los diferentes elementos que intervienen en la comunicación en el aula. Sin embargo, el método de pensamiento emocional presenta además de los elementos tradicionales el término de la modificación como elemento esencial en la comunicación total que lleva a la empatía.

Se afirma con esta figura que sólo se establece comunicación entre dos personas si como fruto del feedback existe algún tipo de modificación en el emisor, en nuestro caso, en el docente. De no existir modificación alguna, no habría comunicación.

Por otro lado, este método va a desarrollar todo tipo de ejercicios que mejoren tanto la comunicación verbal, como la comunicación no verbal. Respecto de la comunicación verbal este método desarrolla algunos puntos que nos presentan Molinar y Velázquez como son: aprender a escuchar; dar valor a nuestras palabras; utilizar un lenguaje claro y apropiado; usar ejemplos; considerar los sentimientos y emociones; y preocuparse porque la otra persona entienda. Respecto de la comunicación no verbal el método presenta un conjunto de ejercicios destinados a valorar la importancia de cómo nos presentamos en clase delante de los alumnos, a que utilicemos el espejo, la videocámara, la evaluación de nuestros propios compañeros u otros ejercicios.

El método de pensamiento emocional hace una especial incidencia en analizar y modificar nuestro estilo de comunicación haciéndolo cada vez más asertivo. Por otra parte, la comunicación es en opinión de Esteve el mejor vehículo para la autorrealización del profesor y, por ende, para alcanzar el mejor bienestar docente.



Extraído de:
Hué, C. (2012). Bienestar docente y pensamiento emocional. Revista Fuentes, 12, 47-68.
Sobre el autor:
Licenciado en Psicología y Pedagogía por la Universidad Complutense de Madrid en 1974 y 1975 respectivamente, y Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona en 1994.

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