lunes, 25 de agosto de 2014

Antecedentes en el estudio del estrés docente


El Síndrome del Quemado por el trabajo es un enemigo que acecha a los docentes, debemos conocer sobre él ¿En qué momento comenzó a preocupar a la teoría? ¿Qué dimensiones se le reconocen al síndrome? ¿Qué tipo de factores influyen?


En los setentas Herbert Freudenberg psicólogo clínico de la ciudad de Nueva York, es el primer profesional en nombrar y utilizar el término burnout, para referirse a los síntomas que experimentaron tanto él como sus colaboradores mientras ayudaban a personas que tenían problemas con el abuso de drogas. Después de un periodo de sentir cansancio, ira, depresión, Freudenberg llegó a la conclusión que debido al tipo de población con la que él trabajaba, es decir, personas que estaban especialmente necesitadas y que demandaban gran parte de su atención, provocaba que sintiera que no podía dar más de sí. Fue así como en aquella época se utilizó el término burnout para referirse principalmente a los efectos que ocasionaban en las personas cuya labor estaba orientada a trabajar con adictos crónicos a las drogas, de tal manera que las instituciones de sanidad dedicadas a esta labor tomasen las medidas correspondientes para procurar el bienestar físico y mental de su personal.

Posteriormente, Maslach y Pines investigaron este padecimiento desde una perspectiva psicosocial. En el año 1973, mismo año en el que Freudenberg escribe sobre burnout, Maslach presenta un documento a la Asociación Americana de Psicología en el que enfatiza cómo el estrés relacionado con el puesto, puede llevar a una persona a tratar de manera deshumanizada a sus clientes. Para Cristina Maslach el burnout es un síndrome caracterizado por agotamiento emocional y cinismo que se da frecuentemente entre los individuos que están de alguna manera en contacto con las personas. Así como también el desarrollo de actitudes negativas… o despersonalización hacia los clientes y la tendencia a evaluarse negativamente con respecto al trabajo.

Estos autores identifican tres dimensiones o síntomas del burnout: el agotamiento emocional, la despersonalización y la baja realización personal en el trabajo. Concluyen que esos mismos individuos “no tienen nada más que ofrecer” y “no les importa ya”.

Con el interés de desarrollar algún recurso para medir este fenómeno, Maslach y Jackson diseñan el MBI-GS (Maslach Burnout Inventory - General Survey), instrumento que evalúa los tres síntomas del burnout. Al contar con este recurso, surge el interés de estudiar casos similares en otras profesiones, entre las que destaca la actividad docente. Maslach y Jackson hacen las adaptaciones correspondientes del MBI para evaluar el burnout en las diversas profesiones y desarrollan en 1986 el MBI-ES (Maslach Burnout Inventory-Educators Survey) orientado a evaluar el síndrome del burnout en los docentes. El MBI ha tenido gran aceptación por ser el instrumento que evalúa por excelencia los tres componentes identificados del burnout considerados en su definición.

Cherniss y otros analizaron el burnout a partir de los aspectos que se dan en el ambiente de trabajo, pero desde una perspectiva organizacional. Su interés se centró en cómo las organizaciones y sus ambientes socioculturales afectan al trabajador. Destacaron dos factores que influyen en este padecimiento: los cambios sociales y la burocracia existente en los servicios. A este respecto señalan que en las instituciones donde prevalece un ambiente puramente burocrático, es inevitable que surjan problemas entre el personal y los administrativos, de tal manera que el personal tiene que aprender a manipular el sistema con el propósito de llevar a cabo sus funciones.
Cherniss sugiere que algunas de las expectativas de los empleados son irreales, lo que conlleva a que experimenten sentimientos de desilusión, destacando así que el burnout surge principalmente como un desajuste entre lo que el trabajador siente que está ofreciendo y lo que siente que recibe a cambio. Él identificó tres patrones que caracterizan a los individuos que tienen burnout:
1) la pérdida de simpatía y tolerancia hacia los clientes al punto de culparlos por sus propios problemas,
2) la pérdida del sentido de idealismo y optimismo con respecto al cambio, y
3) la búsqueda fuera del área laboral para encontrar satisfacción personal.

En la década de los ochentas, Seymour Sarason se enfocó principalmente en los cambios sociales que surgieron a partir de la Segunda Guerra Mundial. Para Sarason el burnout no es una característica de o en el individuo, sino más bien es un conjunto de características psicosociales complejas que reflejan los aspectos de la sociedad en general. Afirma que después de la Segunda Guerra Mundial los servicios humanos se burocratizaron y aumentó la especialización o profesionalización en el servicio, lo cual originó que surgiera un distanciamiento entre el prestador del servicio y el solicitante de dicho servicio.

El incremento de los servicios acompañados del apoyo gubernamental, ocasionó que las personas creyeran que dichos servicios podían resolver todos los problemas sociales. Con la intervención cada vez más frecuente del gobierno en los servicios y las incesantes demandas por parte de los clientes, cada vez fue más difícil para los trabajadores alcanzar la satisfacción laboral.

Basándose en el trabajo de Sarason, Farber realiza sus estudios iniciales para relacionar el fenómeno de burnout con los cambios que se dan dentro de la familia, en el área laboral y en las estructuras sociales. Enumera una serie de cambios tales como el desmedido énfasis en la producción de comodidades, el crecimiento de grandes organizaciones, el crecimiento y la renovación de la mancha urbana, el aumento en el índice de divorcios, así como el aumento de las relaciones sociales impersonales. Farber, sostiene que a partir de entonces “nuestra sociedad ha fomentado el desarrollo de individuos narcisistas, absortos en sí mismos y manipuladores, quienes exigen una atención y gratificación inmediata” pero que viven en “un estado de inquietud y un deseo permanente de insatisfacción”.

A partir de la década de los noventas, las investigaciones realizadas en torno al burnout se extendieron en toda Europa y América Latina, lo que originó que se hicieran adaptaciones del MBI en diferentes idiomas.

Todas las investigaciones realizadas en torno al burnout han contribuido en gran medida, no sólo en dar a conocer este fenómeno cada vez más común en nuestra sociedad, sino que además en algunos países como España, es reconocido como accidente de trabajo, lo que motiva a algunos países y organizaciones a desarrollar programas para diagnosticar el burnout, así como también desarrollar estrategias de prevención e intervención.



Extraído de:
BURNOUT EN PROFESORES DE VILLAHERMOSA TABASCO: ANÁLISIS CORRELACIONAL CON VARIABLES SOCIODEMOGRÁFICAS Y LABORALES
Flavio Mota Enciso Laura Mollinedo Riveros Alejandra Ordóñez Méndez Iris Marlene Torres Ramírez
Universidad Autónoma de Guadalajara
Campus Tabasco

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