viernes, 30 de agosto de 2013

Estrategias y técnicas para prevenir y afrontar el síndrome de burnout


En este post, nos ocupamos de las técnicas para prevenir o afrontar el burnout, se trata de experiencias de diversos tipos, ya sean individuales, grupales u organizacionales ¿Cómo me puedo entrenar para luchar contra el estrés laboral? 
 



El síndrome de burnout tiene grandes consecuencias para el colectivo docente y los maestros de primaria en particular que lo padecen, siendo perjudiciales no sólo para la salud de la persona, sino también para la organización y para la sociedad.

A continuación expondré las estrategias y técnicas más frecuentemente usadas para prevenir y afrontar el síndrome de burnout en el colectivo docente y en los maestros de primaria. Teniendo en cuenta lo expuesto y la variada literatura científica sobre el tema, se puede concluir que las estrategias de intervención para la prevención y tratamiento del burnout que se emplean suelen coincidir y se suelen agrupar en tres categorías:

1. Estrategias individuales
2. Estrategias grupales
3. Estrategias organizacionales

Estrategias individuales
Son varias las estrategias individuales que puede usar el colectivo docente en general y los maestros de primaria en particular para la prevención y afrontamiento del burnout. Las estrategias individuales se pueden agrupar en técnicas fisiológicas, conductuales y cognitivas.

Técnicas cognitivo-conductuales y fisiológicas
Las técnicas cognitivo-conductuales buscan mejorar la percepción, la interpretación y la evaluación de los problemas laborales y los recursos personales que realiza el individuo que y conseguir que obtenga un conjunto de competencias que le faciliten el afrontamiento de estos problemas laborales.

Por su parte las técnicas fisiológicas pretenden disminuir el malestar físico y emocional que se da por las fuentes de estrés laboral a través de una reducción de la activación fisiológica. Podemos destacar las técnicas de control de la respiración, el biofeedback y de relajación física.

Entre las técnicas cognitivo-conductuales podemos señalar las técnicas de solución de problemas, el entrenamiento asertivo y en habilidades sociales, las técnicas de autocontrol, la inoculación de estrés, la reestructuración cognitiva, la desensibilización sistemática, la terapia racional emotiva, la detención del pensamiento, el control de pensamientos irracionales y la eliminación de actitudes disfuncionales. A continuación explico en qué consisten algunas de ellas para entender mejor como ayudarán en el afrontamiento y prevención del burnout en los docentes.

La técnica de solución de problemas ayuda a las personas en la toma de decisiones en sus problemas habituales consistiendo en la identificación del problema, el análisis de posibilidades, la búsqueda de alternativas y la toma de decisiones sobre la solución más adecuada.

La técnica de entrenamiento de la asertividad en relación a burnout persigue cambiar las creencias y cogniciones que los profesionales poseen sobre sí mismos y sobre su ejecución laboral. De manera que mejorarán sus sentimientos de autoconfianza y percibirán un control más efectivo sobre sus tareas y funciones (Bolle, 1988). También ayuda a reclamar adecuadamente los propios derechos y a respetar los de los demás, y a expresar de una manera directa y apropiada las propias necesidades, sentimientos, pensamientos y deseos.

La técnica de inoculación de estrés, consiste en preparar a la persona para soportar las situaciones estresantes mediante un ejercicio progresivo en tolerar situaciones de estrés preparadas, simuladas y soportables, que se inoculan a la persona para que esta desarrolle defensas eficaces para afrontar cuando llegue el estrés real.

La desensibilización sistemática es una técnica para superar las reacciones de ansiedad condicionadas a situaciones concretas empleando una aproximación gradual al estímulo productor de la ansiedad. Esta técnica se puede aplicar de diversas formas, entre ellas aproximaciones sucesivas, situaciones imaginadas, etc., realizando siempre una lista jerárquica de los estímulos que producen la ansiedad y avanzando gradualmente en la exposición de los estímulos de la lista a la persona, contraponiendo la ansiedad con la relajación, hasta que se elimine la ansiedad.

La terapia racional-emotiva de Ellis, es una aproximación a los trastornos emocionales y de estrés basada en el supuesto de que la mayoría de ellos tienen su origen en evaluaciones irracionales o defectuosas de las situaciones, de modo que la capacidad estresora de una situación reside más bien en la interpretación que hace el sujeto de ella. La terapia intenta identificar los pensamientos inadecuados y los patrones de pensamientos y creencias subyacentes desarrollados y actuar para cambiar dichas creencias y patrones inadecuados, por otros más adecuados y favorables, mediante técnicas imaginarias y conductuales, verbales, sugerencias e intercambio de ideas.

La técnica de detención del pensamiento consiste en controlar los procesos de pensamiento y es principalmente adecuada en los casos en que la experiencia de estrés supone cadenas de pensamientos obsesivos o irracionales, que no sólo no contribuyen a ninguna solución, sino que con frecuencia la impiden. El entrenamiento en esta técnica consiste en preparar a la persona para desviar la cadena de pensamientos perjudiciales mediante un estímulo inocuo y muy sencillo como la verbalización de la palabra alto.

Los programas de entrenamiento para manejar el tiempo de manera eficaz tienen como objetivo priorizar las actividades importantes que se deben realizar en horario disponible, a la vez que aumentar la cantidad de tiempo disponible para atender las actividades prioritarias y reducir la percepción y frecuencia de las condiciones laborales de urgencia.

Farber propone para la prevención y afrontamiento del burnout desarrollar una actitud llamada "preocupación despegada" (detached concern), de manera que no se de una preocupación excesiva del profesor, ni un excesivo desapego evitando así el síndrome de burnout.

Otro recurso es la autoeficacia percibida que es el conjunto de creencias en las propias capacidades de planificación y la puesta en práctica de cursos de acción necesarios para el logro de ciertos objetivos. Estas creencias tienen potencial predictivo en el desarrollo del burnout y concretamente en el colectivo docente.

Por otra parte es bien sabido que en las situaciones estresantes las personas presentan una respiración rápida y superficial dándose un aumento de la tensión general del organismo. Las técnicas de control de respiración ayudan a controlar la respiración ante situaciones de estrés, reduciendo así esta tensión.

Las técnicas de relajación que son muy conocidas en general son un buen recurso contra el estrés. Existen muchas variantes, pero la más común consiste en realizar ejercicios de tensión y distensión de músculos, de tal manera que la persona pueda identificar el estado de tensión y proceder a su relajación, llegando desde la relajación muscular a la relajación mental. Estas técnicas pueden realizarse unidas a técnicas de concentración mental o meditación y de respiración abdominal.

Las técnicas de "biofeedback" consisten en conocer las señales que vienen de los órganos o procesos biológicos, y así controlarlas, por lo que la consciencia sobre los estados fisiológicos propios permite al individuo sentir la presencia y las consecuencias del estrés y así llegar a su control.

Otras actividades propuestas son el ejercicio físico, siendo beneficioso ya que aumenta la resistencia ante los efectos del estrés, siendo el ejercicio más favorable contra el estrés el de tipo aeróbico como correr o nadar, practicado de forma regular y continuada.

Para terminar citaré otros recursos personales que pueden ayudar a prevenir y afrontar el síndrome de burnout en los profesionales docentes.

Se ha demostrado que los trabajadores con mayores habilidades emocionales presentan menores niveles del síndrome de burnout. Otro recurso personal a emplear en el terreno organizacional es la autoestima, altos niveles de esta son un recurso importante para hacer frente a los fracasos y las situaciones estresantes, y por consiguiente al burnout. El optimismo disposicional es otro de los recursos, ya que hay menos probabilidad de padecer burnout en las personas más optimistas.

Bolle sugiere que una estrategia interesante a tener en cuenta es la de asistir a cursos de reciclaje y formación continua y así aumentar la competencia profesional.

Otras estrategias importantes son el distanciamiento mental del trabajo fuera del horario laboral, aprendiendo a dejar las preocupaciones del trabajo a un lado y retomarlas al volver a este, realizar pequeños descansos durante el trabajo facilitando la relajación del sujeto y su distanciamiento psicológico del problema, evitar la excesiva implicación con el trabajo y las personas hacia las que se dirigen los servicios, y establecer objetivos reales y factibles de conseguir para reforzar los sentimientos de competencia social y efectividad, y evitar la frustración. Siendo importante autoevaluarse periódicamente.

Estrategias grupales
Con estas estrategias se busca romper el aislamiento y mejorar los procesos de socialización. Se centran en potenciar la formación de habilidades sociales y el apoyo social, desde el nivel familiar, de amigos o compañeros docentes, de los grupos de apoyo y de escucha, hasta el apoyo técnico y emocional que influyen en la prevención y tratamiento del burnout. Estas estrategias sirven para mejorar las habilidades de comunicación y para aplicarlas a situaciones interpersonales conflictivas que pueden presentarse en la escuela. La intervención contempla el trabajo del proceso de comunicación tanto verbal como no verbal y de habilidades sociales básicas entre ellas la empatía y la escucha. Se busca una opinión reconfortante, sentirse comprendidos, intercambiar pareceres y consejos para intentar superar este síndrome. Muchas de las técnicas de intervención grupal son las mismas que se aplican a nivel individual solo que aplicadas en grupo a un conjunto de profesores. De entre las estrategias grupales la que ha recibido mayor importancia en la literatura científica ha sido el apoyo social. El apoyo social es efectivo frente a los efectos de las fuentes de estrés laboral haciendo que el individuo pueda afrontarlas de un mejor modo. Con el apoyo social los individuos obtienen refuerzo social, información sobre la ejecución de las tareas, nueva información, nuevas habilidades, apoyo emocional y consejos. Además del apoyo social informal, también es importante en la prevención del burnout el apoyo social formal por parte de los compañeros y de los superiores para proporcionar ayuda para desarrollar formas efectivas de tratar los problemas y disminuir los sentimientos de soledad y agotamiento emocional de los profesionales. Con el trabajo en equipo se disipan actitudes negativas y mejora la comprensión de los problemas.

Por otra parte Greer y Greer proponen medidas preventivas contra el burnout para los profesores antes de que comiencen a trabajar, siendo estas una mejor comprensión de los éxitos y fracaso en el aula, el desarrollo de expectativas realistas, fomentar la preocupación despegada, y que aprendan técnicas de reducción del estrés. Según Oliver los profesores deben recibir una formación con una información realista en la que se aprendan las funciones que deberán desempeñar los docentes, sus derechos y obligaciones, orientaciones en relación a los problemas y dificultades a los que se enfrentarán e información sobre el síndrome de burnout y las estrategias para su control. Esteve indica que la respuesta ante situaciones problemáticas o generadoras de estrés en los profesores aumentaría, si antes de incorporarse a su función docente tuvieran una formación adecuada sobre estrategias y comportamientos para enfrentarse a dichas situaciones.

Uno de los conceptos atributivos más usados ha sido el de Locus de control de Rotter, relacionado con el burnout en varias investigaciones. Según Kyriacou menores niveles de estrés se asocian con un mayor grado de control percibido de las personas sobre los acontecimientos de sus vidas. Por lo que se debería dotar a los profesores con recursos suficientes para realizar el control de las situaciones estresantes para reducir el burnout. A este respecto Lunenburg y Cadavid muestran que profesores con locus de control externo presentan mayores niveles de burnout, al contrario que los que tienen un locus de control interno, ya que la percepción externa hace ver los obstáculos como insuperables.

Otra estrategia está relacionada con las técnicas de mindfulness y la resiliencia, que es la capacidad que tienen las personas de resistir el suceso estresante y rehacerse del mismo, de manera que la persona consigue mantener su equilibrio personal a pesar del hecho hostil que le ha sucedido. La persona resiliente concibe la adversidad como algo transitorio, lo que le hace tener esperanza de que el cambio es posible, y así buscar alternativas para solucionar dicha situación. En este sentido Martín-Asuero y García de la Banda establecen que la práctica de las técnicas de mindfulness o conciencia plena llevan a un estado mental que permite enfocar la realidad del momento, sin juzgar ni dejarse llevar por los pensamientos y emociones, tomando distancia sobre los propios contenidos mentales observándolos desde un punto de vista imparcial, además esta práctica de técnicas de mindfulness permite el reconocimiento de las primeras señales de la situación estresante y de la respuesta de estrés, y a través de la aplicación de las habilidades que su práctica desarrolla, aceptación y ecuanimidad, hay mayor posibilidad de eficacia en el afrontamiento de la situación estresante.

Estrategias organizacionales
Como hemos visto, las estrategias para prevenir y afrontar el burnout pasan por muy diversos ámbitos, siendo el abordaje en cada uno de ellos necesario. Las estrategias organizacionales son también muy importantes, ya que en muchas de las ocasiones en que un trabajador sufre burnout, el síndrome tiene sus fuentes en las estructuras organizativas del trabajo.

Según Fernández-Garrido una buena estrategia es tener planes de carrera bien concebidos reduciéndose así el efecto de las fuentes de estrés laboral, siendo a la vez estos planes un importante factor motivacional, a la vez las organizaciones han de prestar atención especial a los aspectos relacionados con el tiempo como el tipo de jornada laboral, los plazos de realización, etc.

Desde la organización hay otras medidas que varios autores indican como informar sobre el síndrome de burnout como una estrategia para su prevención, reducir la jornada laboral y la carga lectiva, aumentar el salario, recompensas y reconocimientos al profesor, aumentar la participación de los trabajadores en la toma de decisiones, fomentar redes de apoyo entre los compañeros, ocio y desarrollo personal y profesional.

Kelchtermans y Strittmatter proponen para la prevención del burnout en profesores una actuación de base desde la administración pública que conlleve la autonomía de los centros, el reconocimiento público de la labor docente para conseguir regresar a la imagen positiva del profesor, el balance entre las políticas educativas y la realidad, el fomento de relaciones interpersonales entre los compañeros, mayor participación de los profesores en las decisiones de los centros y en las políticas educativas y potenciar el trabajo en grupo.

Un tipo de estrategias de afrontamiento y prevención del burnout en los docentes más extendidas son los programas de tratamiento del estrés y burnout en la escuela, cuyo objetivo es prevenir la aparición de estos, que los maestros dispongan de más técnicas para tratar con ellos, que tengan más información de tales problemas y rehabilitar a los maestros que lo sufran.

Para Dunham los programas de prevención y tratamiento del estrés en la escuela pasan por tres etapas, comenzando por la educación para saber más sobre el estrés, después la etapa de ensayo y aplicación donde aprenderán a aplicar estrategias y recursos y por último la etapa de realimentación y revisión donde se evalúan las estrategias aplicadas. Este programa debe afectar a la selección de las personas que han de ocupar los puestos de responsabilidad, a la iniciación de los profesores nuevos informándoles de lo que se espera de ellos, por parte de la dirección y supervisores, la valoración adecuada y objetiva de todos los profesores y en la escuela las personas deberían participan en las decisiones que les afectan, tener claros los objetivos de la escuela, percibir apoyo entre los compañeros y sentirse competente en la realización del trabajo.

Otro programa es el de Hall, Wooster y Woodhouse, este pretende reducir y tratar el estrés en los profesores ayudando en las áreas de destrezas de asertividad, comunicación verbal y no verbal, fijación de metas y clarificación de valores, cuyo rasgo más distintivo es el trabajo en sesiones de pequeño grupo dirigidas por un monitor del equipo.

Cox, Boot y Cox proponen un proyecto de intervención sobre el estrés en la enseñanza, basado en un enfoque organizativo (resolución de problemas) y en la teoría general de sistemas, que incluye estrategias organizativas, individuales y grupales, realizando discusiones en grupo, un entrenamiento en relajación y acondicionamiento físico, dando información para promocionar la salud, teniendo acceso a un profesional consejero o psicólogo, realizando un entrenamiento en destrezas de afrontamiento a través del control del tiempo, de las emociones y de la asertividad, y mejorando las redes de apoyo social. El proyecto se realiza a través de talleres con profesores.

Roberson y Rich proponen la realización de un taller para afrontar mejor el estrés en el aula de los profesores, en el que se trata la manera de acercarse al problema, ejercicios de autoinstrucciones y ejercicios de afrontamiento encubierto.

Manassero y otros, proponen otros aspectos que influyen en el estrés y en el síndrome de burnout y que pueden mejorarse a nivel organizacional, que son las condiciones ambientales, como los principios ergonómicos, aumentar la variedad de habilidades, facilitar información de realimentación, aumentar la autonomía, precisar las tareas, la flexibilidad del horario del trabajador y el incremento de la participación en la toma de decisiones. Estos mismos autores muestran otros factores que ayudan a percibir un menor estrés laboral siendo estos una buena formación y socialización, una dirección participativa, un desarrollo profesional motivante, y conocer de antemano las ventajas e inconvenientes del puesto de trabajo. Los trabajadores de una organización pueden percibir muchos de sus elementos como estresores, por este motivo las técnicas de intervención organizacional pretenden cambiar estos elementos para reducir el estrés laboral, siendo necesario evaluarlas y comprobar si han sido efectivas o no.

Otros recursos importantes según Hays y Conley serían establecer metas realistas y ganar la confianza de los padres. Para Kyriacou, son importantes el counseling y el asesoramiento técnico y emocional. Guerrero y Vicente proponen como estrategia organizacional para la prevención y el tratamiento del estrés laboral y del burnout en los docentes, aumentar la competencia profesional mediante la formación inicial y continua.

Otra propuesta que se ha hecho para prevenir y afrontar el burnout en el colectivo docente es en relación a los métodos de selección, introduciendo profundos cambios en la selección y formación del profesorado. Se pretende que se tengan en cuenta otros aspectos y no solo criterios centrados en los conocimientos.

Por último citar la idea de Parkes, que afirma que mientras existan exigencias excesivas o condiciones de trabajo inapropiadas no se conseguirá la eficacia buscada al someter a los trabajadores a programas de entrenamiento contra el estrés.


Extraído de:
La prevención y el afrontamiento del síndrome de burnout en los docentes de Educación Primaria
Autor: Francisco Andrés Tudela Carrillo
Universidad Internacional de La Rioja Facultad de Educación

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